En sesión semipresencial, la Cámara de Diputados aprobó, por unanimidad de 477 votos, reformas a los artículos 21, 22 y 31 de la Ley de Ciencia y Tecnología, en materia de perspectiva de género.
Las modificaciones, remitidas al Senado para sus efectos constitucionales, incorporan las palabras Directora y o la, para referirse a titulares del Conacyt y del Ejecutivo Federal, respectivamente. Asimismo, se incluye la palabra investigadoras.
El documento señala que con la propuesta se incorpora un lenguaje incluyente y menciona que la incursión de las mujeres en la ciencia a lo largo de la historia ha permitido grandes descubrimientos.
Menciona que, según datos de la UNAM, existe un 40 por ciento de mujeres dentro de los planes de estudios en carreras científicas, pocas de ellas logran ejercer sus profesiones en el ámbito de la investigación, y es aún más reducido el grupo de mujeres que logra acceder a los espacios institucionales para la toma de decisiones.
Al fundamentar el dictamen
La diputada Olga Luz Espinosa Morales (PRD) explicó que actualmente en nuestro país sólo el 23 por ciento de los puestos de decisión a nivel posgrado lo ocupan las mujeres y sólo el 35 por ciento de direcciones generales relacionadas con la ciencia y tecnología.
Afirmó que la baja proporción de las mujeres en los puestos de mayor jerarquía e ingreso impactan de manera significativa la brecha salarial entre hombres y mujeres.
Resaltó que es de vital importancia incorporar el principio de paridad constitucional en el tema de ciencia y tecnología, y permitir la inclusión total de las mujeres en la ciencia.
Y hoy estamos dando un paso más para eliminar esos pisos pegajosos y esos techos de cristal que nos impiden que las mujeres avancemos en cuanto a derechos se refiere, precisa.
La diputada María Isabel Alfaro Morales (Morena) señaló que “las mujeres seguimos siendo infrarrepresentadas, e infravaloradas en todos los ámbitos de la vida social”; por eso, se ha puesto énfasis en la implementación de acciones afirmativas que permitan cambiar y transformar el conjunto de prácticas culturales y atavismos que han impedido un trato digno e igualitario entre géneros.
