Una escultura que representa un huaco de la fertilidad y se convirtió en un gran atractivo turístico en la ciudad de Moche, provincia de Trujillo, en Perú, fue dañada por desconocidos.
Frente a la estatua, de unos tres metros de alto, una pieza de cerámica prehispánica peruana con un pene erecto de gran tamaño, el alcalde de Moche, César Arturo Fernández informó sobre el acto delictivo.
Dijo que un grupo de encapuchados sometieron a un vigilante nocturno, con un cuchillo, y causaron los destrozos en la parte superior del falo de la escultura.
Fernández responsabilizó del atentado al partido derechista Alianza para el Progreso (APP), con el que ganó la alcaldía y al que dimitió hace algunos meses, arguyendo que las decisiones en su seno eran “antidemocráticas”.
La cultura mochica no se puede manchar con actos delincuenciales de este tipo. La población ve en este huaco una manera de identificarse, señaló.
Entre los orígenes y los incas
La escultura despertó gran curiosidad entre los visitantes, que la consideraron como un atractivo turístico en la provincia de Trujillo.
Ésta fue donada por un artista anónimo a la municipalidad y fue colocada a finales del año pasado.
Recrea una estatuilla de barro cocido creada por alguna de las culturas ubicadas entre los orígenes y los incas, refiere el Museo de Arte Precolombino Cusco.
