Mientras la variante ómicron continúa propagándose a velocidades vertiginosas en el planeta, los resfriados y la gripe invernales, han provocado confusión entre los pacientes contagiados por la nueva variante.
A decir de los expertos, existen ligeras diferencias en los síntomas de dichos padecimientos. Así, los síntomas leves y similares a los del resfriado, como dolor de garganta, estornudos y secreción nasal, son más frecuentes ahora; mientras que la fiebre, tos y pérdida del gusto o del olfato, propios de la Covid-19, han disminuido.
Un informe publicado en la revista MedRxiv, refiere que ómicron podría infectar la garganta antes que la nariz.
Los pacientes con ómicron, en Sudáfrica, han dicho sentir una picazón en la garganta, y luego presentan congestión nasal, tos seca y dolores corporales.
Además, se reporta taquicardia, tos, dolor de garganta, secreción nasal, fatiga extrema, dolor de cabeza y fiebre. Pero no se pierden el olfato ni el gusto.
Los síntomas más comunes del resfriado son:
Estornudos, congestión nasal, moqueo, dolor de garganta, tos, goteo de mucosidad en la garganta y lagrimas.
Mientras que la gripe, presenta dolor muscular y fiebre.
PRUEBA PCR
La única manera de saber si es un resfriado o gripe o si se trata de un contagio por ómicron, es por medio de una prueba PCR (reacción en cadena de la polimerasa). Si tienes tu cuadro de vacunación, es probable tener síntomas leves.
Las pruebas de PCR son una forma rápida y muy precisa de diagnosticar ciertas enfermedades infecciosas y cambios genéticos.
Detectan el ADN o el ARN de un patógeno, es decir, del organismo que causa una enfermedad o de células anormales en una muestra.
