Ícono del sitio DiarioNoticiasWeb.Org

Diplomacia de Estado: La estrategia de México para reconstruir lazos con Perú y Ecuador

Foto: DEZALB

La política exterior de México enfrenta el reto de preservar sus principios fundacionales: soberanía, no intervención y derechos humanos; mientras mantiene relaciones funcionales en una región polarizada.

Bernardo Méndez Lugo*

La política exterior de México enfrenta hoy el desafío de combinar la defensa de principios históricos con la necesidad de mantener relaciones funcionales en una región marcada por la polarización. En ese contexto, la relación con Perú y Ecuador requiere una visión de Estado que pueda proyectarse hacia la política exterior con madurez y visión de largo plazo.

México podría fortalecer sus relaciones con ambas naciones sudamericanas, mediante una estrategia de acercamiento gradual, pragmática y respetuosa de las diferencias políticas.

La prioridad debería ser preservar los canales diplomáticos, evitar que las discrepancias internas o ideológicas, bloqueen la cooperación y concentrarse en asuntos de interés común. Entre ellos se encuentran el comercio, la inversión, la movilidad humana, la seguridad, la lucha contra el crimen organizado, la protección consular, la educación, la cultura y la gestión de riesgos.

Con el país andino

 Sería conveniente impulsar una agenda de diálogo político regular que permita superar tensiones y mantener una relación institucional estable.

La cooperación no debería quedar condicionada por las coincidencias o diferencias respecto de la situación política interna de cada país.

El diálogo con el gobierno de la presidenta Keiko Fujimori debe entenderse bajo una lógica de respeto institucional, de Estado a Estado, con pleno respeto a la soberanía.

México podría proponer reuniones técnicas y ministeriales enfocadas en resultados concretos. También sería útil fortalecer los vínculos parlamentarios, empresariales, académicos y culturales.

La histórica relación bilateral, ofrece una base suficiente para avanzar con prudencia, respeto a la soberanía y disposición al entendimiento.

Con Ecuador, orientado a reconstruir la confianza

Sería útil mantener abiertos los canales diplomáticos y promover una agenda limitada, pero práctica, en temas como protección de ciudadanos, cooperación consular, comercio, seguridad fronteriza, combate al tráfico de personas y atención a comunidades migrantes.

La interlocución con el gobierno del presidente Daniel Noboa, de Ecuador, exige pragmatismo, centrado en resultados tangibles para la ciudadanía.

En los asuntos más sensibles, México podría privilegiar el diálogo discreto, la mediación institucional y los mecanismos regionales. También sería conveniente evitar declaraciones que profundicen la confrontación y dificulten la búsqueda de soluciones.

México puede desempeñar un papel constructivo si combina firmeza en la defensa de sus principios con flexibilidad para encontrar acuerdos.

La defensa de la soberanía, la no intervención y los derechos humanos debe ir acompañada de una diplomacia capaz de reconocer las diferencias políticas y evitar que se conviertan en obstáculos permanentes para la cooperación.

Agenda Ejecutiva de Acercamiento Pragmático: Propuesta

Principio: Separar la relación de Estado de la coyuntura política. Diálogo discreto antes que declaraciones públicas.

Fase 1 – Contención y reapertura (0-90 días): Activar canal discreto de Cancillería con Lima y Quito con mensaje único de preservación de la relación.

Fase 2 – Resultados concretos (3-9 meses):

Con Perú – Presidenta Fujimori

Con Ecuador – Presidente Noboa

Fase 3 – Normalización (9-18 meses):

Esta es una diplomacia de paciencia estratégica: Defender lo que somos, sin dejar de hablar con quienes piensan distinto.

*Academico fundador de UAM-Xochimilco CDMX.
*Diplomático de carrera en retiro.    
*MPhil IDS, University of Sussex 
*Actualmente, director de fundación promigrante America sin Muros en CDMX.
Imágenes: Pixabay
Fotos: Pixabay/chiaravi/ jorono
Salir de la versión móvil