mayo 30, 2026

Doña Chonita y el contaminante negocio de ‘Las Pacas’

Doña Chonita y el contaminante negocio de ‘Las Pacas’

Bolivar Hernandez*

Doña Chonita es una mujer humilde y madre soltera de cinco criaturas, vive en una casita en las afueras de la ciudad guatemalteca. Tiene 45 años, pero aparenta 60 o más. Vive de limpiar casas en una colonia de clase media de la capital.

Las condiciones tan precarias de Chonita la hicieron ser una mujer práctica, no cocina, ni lava ni plancha la ropa, no le da tiempo. Como su vivienda no cuenta con agua potable, hay que acarrearla del grifo que está a tres cuadras de su domicilio, pues no se bañan muy seguido.

Sus niños tienen todos menos de 12 años, y comen comida chatarra, tortillas con sal, y un atole creado para aliviar la desnutrición en Guatemala, se llama INCAPARINA.

Ella es clienta asidua de Las Pacas

Esto es, las tiendas especializadas en vender ropa usada, a bajos precios. Eso le resuelve totalmente el tema de lavar y planchar la ropa de ella y de su familia. Las prendas que ella compra, le representan un dólar en total, las usan y con frecuencia las desechan, las tiran a la basura.

Igual que Chonita, miles de guatemaltecos se surten de prendas de vestir en una cantidad grande de tiendas de ropa usada, desechos de los estadunidenses, que llegan a Guatemala por miles de toneladas y se distribuyen por todo el país.

La mecánica de Las Pacas es sencilla, llegan toneladas de ropa desde los EEUU, y cuando se abren los enormes bultos, hay personas que escogen las prendas en mejor estado y de mejor calidad, y las revenden en sus tiendas. Ellas pagan más por tener la oportunidad de seleccionar lo mejor.

La paca se va quedando con las prendas de menor calidad y estado de conservación, y en una semana esas prendas van bajando de precio, hasta llegar al precio mínimo que es de cinco centavos de dólar por prenda.

Si aún así no se logran vender, se desechan y se van directamente a la basura y enseguida llega la nueva paca.

Los rellenos sanitarios de la Ciudad de Guatemala están saturados por miles de toneladas de ropa desechable; desechada por los dueños de las pacas y por personas pobres como doña Chonita.

Foto: Rilsonav 

Efectos nocivos para el medio ambiente

Si bien se cumple con la recomendación de reusar, reciclar, pero con efectos nocivos para el medio ambiente, porque en algunos rellenos sanitarios se queman los desechos de ropa.y contaminan el aire. La ropa hecha con materiales sintéticos tardan mucho tiempo en degradarse o nunca desaparecen de la faz de la tierra.

Lo que ocurre en Guatemala es un ejemplo minúsculo de lo que pasa en todo el planeta. Las sociedades industrializadas producen millones de objetos desechables, entre ellos las prendas de vestir, y al final va a parar todo a la basura.

Hace muchos años visité, en el norte de México, una fábrica de tela de mezclilla, o lona, y me explicaba el gerente de esa empresa exportadora que su elaboración requiere de miles de litros de agua para fabricarla.

Lo paradójico es que el norte mexicano es semidesértico, son zonas áridas, y el desperdicio del vital líquido es exagerado.

Obviamente, no cuidamos el planeta con un afán inmediatista de consumir los recursos naturales y obtener grandes ganancias pecunarias.Y también producimos mucha basura en proporciones demenciales.

Los grandes de depósitos de basura a nivel planetario son los océanos. ¡El apocalipsis, ya!

*La vaca filósofa.

Fotos: meandcolors/Rilsonav 

About The Author

Soy binacional México-guatemalteco, 77 años. Antropólogo, psicoanalista, periodista, ecólogo, ciclista, poeta y fotógrafo.

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