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El ataque a Irán, un monumental error de cálculo

guerra irán/ IA GOOGLE

El renovado ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán, en palabras cortas es un error de cálculo de gravísimas consecuencias para el presidente Donald Trump.

MSIA Informa

Todo se inició en una farsa diplomática que ocultaba el objetivo de un certero ataque militar, repitiendo el precedente de junio de 2025, rápidamente llamada Guerra de los 12 Días. A partir de ahora, Estados Unidos tendrá fuertes barreras si es que deseara emprender el arte de la diplomacia fuera de sus esferas de influencia directa: Europa, Japón, Corea del Sur y otros apéndices.

Trump y algunos de sus colaboradores cercanos se toparon de bruces frente a la ya frustrada táctica ensayada por Israel, de que descabezando al liderato opositor, el desorden interno desembocaría en una capitulación rápida.

Por el contrario, según fue admitido por varios expertos, hasta de la propia CIA, existía una alta posibilidad de que, en caso de su eliminación, el líder iraní Alí Jamenei sería reemplazado por alguien más radical que reforzara la posición de la línea dura en el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, columna vertebral del régimen iraní, algo que parece estar sucediendo.

La reducida reserva de munición disponible para las fuerzas estadounidenses, agotada por la guerra de junio y la campaña en Ucrania, era otra grave limitación, esto lo advirtió el jefe del Estado Mayor Conjunto, general Dan Caine, cuyas palabras fueron distorsionadas por el propio Trump al indicar que una ofensiva contra Irán no duraría más que unos pocos días.

En particular, en el caso de los misiles antimisiles, que, al igual que en junio, corren el riesgo de agotarse rápidamente, dadas las continuas salvas de drones y misiles iraníes.

Una guerra que no se puede ganar

Por su parte, el teniente coronel de la reserva estadounidense Daniel Davis, veterano de cuatro campañas de combate -uno de los mejores comentaristas militares de hoy- advirtió que esta es una guerra que no se puede ganar.

La ofensiva militar también demostró, una vez más, la fuerza del lobby proisraelí dentro del gobierno estadounidense, ya que el único beneficiario de la confrontación con Irán es el primer ministro Benjamín Netanyahu, quien necesita mantener a Israel en un estado de conflicto permanente para, entre otros asuntos, posponer indefinidamente la resolución de sus problemas con la justicia israelí.

En esencia, Estados Unidos podría estar frente al abismo de un fracaso estratégico, de manera que Trump corre el riesgo de sufrir una avalancha de obstáculos durante el resto de su mandato.

Por ejemplo, si el Partido Republicano pierde la mayoría en ambas cámaras del Congreso en las elecciones del próximo noviembre.

Imágenes: IA Google
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