Sin ministros y al borde de la destitución: Peña se defenderá ante el Senado, mientras Alliana, espera la presidencia.
Bernardo Méndez Lugo y Antonio de la Barrera Fernández
Pedro Alliana asumió hoy la presidencia de Paraguay, tras ser destituido Santiago Peña, quien ejerció del 15 de agosto de 2023 al 6 de noviembre.
Una grave crisis política y financiera en la nación sudamericana, relacionada con el cierre e intervención de Ueno Bank, llevó a un juicio político unánime en el Congreso contra Peña, quien anunció su dimisión el jueves a través de un mensaje de video y una carta formal entregada al Congreso.
En su comunicado, el mandatario afirmó que tomaba la decisión pensando en la estabilidad de nuestro país, en la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones democráticas, y pidió priorizar la devolución de los depósitos a los ahorristas afectados.
Minutos después, la Cámara de Diputados aprobó por 78 votos a favor y ninguno en contra la acusación en su contra y la remitió al Senado.
La sesión bicameral convocada para tratar la renuncia se levantó por falta de quórum, tras el retiro de un grupo de legisladores. Al no haberse aceptado formalmente la dimisión, no se produjo la vacancia del cargo y Peña continuó en funciones. Hasta hoy.
El origen de la crisis
Se remonta a la decisión del Banco Central del Paraguay (BCP), que el 2 y 3 de noviembre inició el procedimiento de resolución de Ueno Bank, al constatar que su índice de solvencia había caído por debajo del 50 % del mínimo legal.
La entidad digital, con cerca de 2,9 millones de clientes, administraba entre 800 y 850 millones de dólares en fondos públicos, entre ellos recursos significativos del Instituto de Previsión Social (IPS) destinados a pensiones y jubilaciones. La medida congeló las cuentas y generó protestas, especialmente de adultos mayores.
Las denuncias de conflicto de intereses apuntan a los antiguos vínculos accionarios de Peña con el grupo controlador de Ueno (vendidos, según reportes, en marzo de 2025) y a la designación de un exdirectivo de la financiera en la presidencia del BCP. El expresidente Horacio Cartes, mentor político de Peña, retiró públicamente su apoyo y respaldó el juicio político.
La asunción de Pedro Alliana marca el inicio de una gestión frágil y aislada, donde la supervivencia política individual ha primado sobre la estabilidad institucional de Paraguay. El nuevo mandatario toma las riendas de un país fracturado tras un juicio político devastador, enfrentando el enorme desafío de gobernar sin el respaldo de su círculo originario y bajo la sombra de la sospecha que casi lo arrastra en el mismo proceso de vacancia.
El desbande inmediato de ministros clave no solo expone un vacío de poder y una profunda crisis de gobernabilidad, sino que deja en evidencia que el verdadero reto de Alliana no será implementar un plan de gobierno, sino evitar que el colapso de la administración anterior termine por sepultar la suya.
