Arturo Ríos Ruiz
La Secretaría de Gobernación informó que de diciembre de 2018 a la fecha, 43 periodistas y 68 defensores de los derechos humanos han sido asesinados en el país. Una cifra negra que lacera el alma, más cuando se pertenece a uno de esos dos sectores tan vulnerados.
Segob precisó que siete periodistas y dos defensores eran beneficiarios del Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas. Es evidente que el mecanismo tiene fallas contundentes, ya que en estos casos, no funcionó.
Sobre Lourdes, en un Tuit, la Fiscalía General del Estado informó que una mujer periodista fue asesinada en la colonia Santa Fe, en la ciudad de Tijuana, a causa de las heridas resultantes al haber sido atacada con un arma de fuego, mientras se encontraba en un vehículo.
Era muy conocida y querida en el gremio por su experiencia en medios importantes, amén de su sencillez y buen trato con quienes la trataron y su ejecución estremeció a sus cercanos.
La periodista temía por su vida y pidió ayuda al presidente Andrés Manuel López Obrador en una conferencia matutina, se le concedió, pero ya sabemos su inoperancia. El domingo fue asesinada en un ataque frente a su casa.
Fue en la mañanera del 26 de marzo del 2019 que, en Palacio Nacional, se presentó como periodista del Semanario del Séptimo Día y, tras cuestionar al mandatario sobre comercio y la aduana, señaló que tenía una situación relacionada a una demanda laboral. Era con la empresa de Jaime Bonilla, ex gobernador.
No se puede vincular asesinato de periodista con demanda contra empresa de Jaime Bonilla, afirmó el presidente en la mañanera de ayer. Es totalmente verdad, pero prometió que se hará una profunda indagación y se esperan resultados y no ocurra como los del resto que la mayor parte están olvidados.
Otro caso emblemático
Según la organización Reporteros Sin Fronteras (RSF), al menos siete periodistas fueron asesinados en México en 2021, lo que lo transforma “en el más mortífero del mundo para la prensa”.
México ocupa el puesto 143 de 180 naciones en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2021 de RSF. Apenas inicia el 2022 y México se convirtió en el país más mortífero para el gremio. Le siguen Afganistán y la India.
