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La energía nuclear fue uno de los tópicos destacados de la visita de Estado del presidente Jair Bolsonaro a Moscú, con la posibilidad de que la empresa estatal rusa Rosatom realice proyectos en Brasil.
La empresa, con oficinas en Río de Janeiro (RJ) desde 2015, ha limitado su actividad en el país al abastecimiento de radiofármacos y espera la licitación para la culminación de la planta nuclear Angra 3, esperada para el segundo semestre.
Rosatom y la brasileña Eletronuclear firmaron en septiembre pasado un memorando de entendimiento que contempla la posibilidad de cooperación en diferentes actividades, en particular proyectos de reactores modulares, economía del hidrógeno, investigación, investigación y otros campos.
Plantas nucleares menores y proyectos de generación de hidrógeno
Un tema mencionado por el presidente brasileño en sus conversaciones con Vladímir Putin fueron los pequeños reactores modulares (SMR, por sus siglas en inglés). En entrevista con el periódico Valor Económico (18/02/2022), el presidente de Rosatom América Latina, Ivan Dybov, afirmó que la empresa ve el potencial para desarrollar ese tipo de reactores en el país, los cuales permiten la instalación de plantas nucleares menores y proyectos de generación de hidrógeno, una de las apuestas para la transición a una economía de bajo carbón.
Según él, los SMR pueden ser una solución para llevar energía a las regiones aisladas: “Una gran planta es económicamente atractiva para regiones que tienen líneas de distribución instaladas y gran consumo de energía. Los reactores pequeños son buenos para regiones remotas. En Rusia los construimos en regiones que no están conectadas con la red y entregan energía segura a precios accesibles”.
Los SMR son rectores con potencia entre 50 y 300 megavatios (MW), que, por sus dimensiones reducidas y su mayor facilidad de construcción, pueden proporcionar una mayor flexibilidad al sistema eléctrico, lo que facilita el control de inyección de energía en las redes. Rosatom es la única empresa del mundo que opera reactores de ese tipo, además de ser la mayor productora de uranio enriquecido y de operar plantas nucleares que responden por casi el 20 por ciento de la electricidad generada en Rusia.
Dybov observa que el desarrollo de los SMR en Brasil
Cuenta con ventaja de tener abastecedores de componentes locales. Para él existe también el potencial de proyectos de reactores modulares fluctuantes, como el que Rosatom opera en Murmansk, en el Norte de Rusia.
A pesar de que Brasil no cuenta todavía con protocolos y reglamentos para la instalación de este tipo de reactores, Dybov dice que esperaran la decisión gobierno. Mencionó también la cooperación en proyectos de hidrógeno:
Rusia y Brasil están en posición similar en ese tema. Los dos países tienen gas natural, que se puede usar para la producción de hidrógeno y es la fuente fuerte de Brasil. Nos podemos ayudar.
Integrante de la comitiva presidencial a Moscú, el ministro de Minas y Energía, Bento Albuquerque, reafirmó que Rosatom podrá ser una de las empresas integrantes del consorcio que concluirá la construcción de Angra 3 y recordó que los dos países ya tienen un acuerdo de cooperación en el campo energético, que se podrá ampliar:
El acuerdo entre Brasil y Rusia ya existe. Debemos participar del Foro Económico de S. Petersburgo, en junio, en el sector de petróleo y gas. Y creemos que puede haber una cooperación muy grande, no sólo en el campo técnico, sino también de inversión de los dos países en el sector de petróleo y gas, ya que Rusia y Brasil son grandes productores de petróleo del mundo (O Globo, 16/02/2022).
