octubre 07, 2026

El gatopardismo electoral en México: Entre el reciclaje de Morena y la simulación de la sociedad civil

El gatopardismo electoral en México: Entre el reciclaje de Morena y la simulación de la sociedad civil

Analistas advierten que la supuesta ciudadanización de las estructuras partidistas, opera como un cliché mediático que desplaza a los perfiles independientes, forzando a la sociedad civil a recurrir a los cuadros tradicionales para articular una alternativa real que no se quede en un mero acuerdo de cúpulas.

Juan Manuel Acuña Salomón

¿Qué está pasando con los partidos políticos en México? ¿Están evolucionando o implosionando? ¿O presenciamos simplemente un ejercicio de gatopardismo: Cambiar todo para que nada cambie?

Desde mi punto de vista, la simulación de los partidos políticos en México está en su máximo apogeo, impulsada por un discurso mediático excesivo. Escuchamos a diario que se encuentran en plena renovación, prometiendo una ruptura radical con el pasado, asegurando que van a oxigenarse, que abrirán las puertas a la sociedad y que «ciudadanizarán» sus estructuras. En fin, una serie de propuestas sin sustento real que representan una simulación total y ofensa para la ciudadanía

¿A qué me refiero con esta simulación? Vamos al grano. Lo que vemos a diario es un reciclaje constante de operadores y un chapulinismo desmedido: Militantes y dirigentes migran de un partido a otro haciendo fila para ingresar a las élites partidistas, principalmente en la fuerza dominante: Morena. Todo esto ha causado un desgaste acelerado y la pérdida de identidad ideológica, cayendo en un pragmatismo que solo simula una apertura democrática y crea una era ficticia.

Analicemos primero a los partidos de oposición, inmersos en una crisis severa

Tratan de unirse en alianzas electorales con el único fin de ser rentables en las urnas, pero sin una verdadera autocrítica ni una renovación interna real.

La simulación también alcanza a los partidos nuevos o locales. Se presentan como una forma moderna de hacer política alejada de lo tradicional, pero terminan rodeados de los mismos de siempre: expolíticos reciclados con un discurso fresco, pero manteniendo las viejas prácticas corporativas y de negociación. En otras palabras: nada nuevo, solo atole con el dedo a una ciudadanía ansiosa de verdaderas alternativas.

Foto: indicepolitico.com

Por otro lado, analicemos a Morena

Llegó al poder prometiendo una ruptura radical con el pasado, pero terminó reciclando a políticos tradicionales y manteniendo un pragmatismo sin ideología. Los malos resultados en la gestión pública han provocado un desgaste acelerado y alejado a los votantes. A esto se suma una división interna por el poder que empieza a carcomer sus estructuras desde adentro. Esta implosión pone en grave riesgo su permanencia en el gobierno.

Si bien es cierto que los partidos y las instituciones no desaparecen de la noche a la mañana, el 2027 perfila el inicio de la debacle para Morena. En Sinaloa están dadas las condiciones para un cambio; el estado no aguanta seis años más con el mismo rumbo.

La única manera de lograr un viraje en la entidad insisto es mediante una gran alianza, pero esta requiere autocrítica sincera. Una cosa es anunciar que «la gente decidirá» y otra muy distinta es permitir competir a ciudadanos sin padrinos políticos.

Abrir las puertas a la sociedad civil se ha convertido en la frase cliché para fingir que se aceptan propuestas y perfiles independientes. Sin embargo, en la práctica, el protagonismo de la militancia y la burocracia interna termina desplazando a los ciudadanos sin afiliación formal.

Dejar de lado esos egos es lo ideal para el 2027; es momento de pensar en Sinaloa y en los sinaloenses de bien. No obstante, al no existir actualmente perfiles emergentes de la sociedad civil con la intención o infraestructura para aspirar a un cargo de elección popular, la búsqueda se traslada inevitablemente hacia los cuadros tradicionales. En este momento, los perfiles mejor posicionados en ese ámbito son Mario Zamora, Paola Gárate y Paloma Sánchez. Cada uno con sus pros y contras.

Esta encrucijada nos plantea una pregunta de fondo: ¿Hasta qué punto es viable articular un proyecto político plenamente ciudadano sin apoyarse en las estructuras operativas existentes, y cómo lograr que una alianza no se quede en un mero acuerdo de cúpulas, sino en una alternativa real para la sociedad?

About The Author

Maestra en Periodismo y Comunicación; directora de noticias, editora, jefa de información, articulista, reportera-investigadora, conductora y RP. Copywriter de dos libros sobre situación política, económica y narcotráfico de México; uno más artesanal de Literatura. Diversos reconocimientos, entre ellos la Medalla de plata por 50 Aniversario de Radio UNAM y Premio Nacional de Periodismo, categoría Reportaje.

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