mayo 05, 2026

El gol contra los aranceles de Trump

El gol contra los aranceles de Trump

¿Quién paga los aranceles de Trump? En Estados Unidos se están volviendo un autogol en la portería trumpista. Esto es lo que destaca un estudio del renombrado Instituto Kiel de la Economía Mundial, centro alemán de investigaciones y uno de los más prestigiosos centro de estudios económicos internacionales.

Mario Lettieri y Paolo Raimondi, desde Roma

Los 25 millones de registros de exportaciones analizados de enero a noviembre de 2025, totalizando casi 4 billones de dólares en importaciones estadounidenses, revelan que 96% de la carga arancelaria fue trasladado a los compradores locales. Los exportadores extranjeros absorbieron apenas el 4%. En otras palabras, fueron los importadores y, en última instancia los consumidores estadounidenses los que pagaron el pato.

El estudio destacó, en particular, que el comercio estadounidense y los volúmenes de importaciones disminuyeron, pero los precios de los bienes exportados hacia los EUA, no. La retórica de Trump, sin embargo, afirma que los exportadores extranjeros están pagando por los aranceles. Durante el período analizado, hubo un ingreso hacendario adicional de 200 mil millones de dólares, pero terminó en las arcas del Tesoro, y no en los bolsillos de los consumidores.

Económicamente, esto equivale a un impuesto sobre el consumo, pero aplicado selectivamente a bienes importados, generando así otras distorsiones.

De un modo general, el principal efecto de los aranceles fue reducir las importaciones, y no forzar a los productores extranjeros a ofrecer precios más bajos. Esto significa menos productos, menos variedad y cadenas de suministro interrumpidas para las empresas estadounidenses.

En consecuencia, los productos locales dependientes de productos semi-acabados importados enfrentan costos más altos. Ellos necesitan absorberlos, reduciendo ganancias e inversiones, pasándolos a los clientes, aumentando los precios para los compradores locales, o esforzarse para encontrar fuentes alternativas, incurriendo en costos de ajustes y retrasos.

Hay varios factores explicando el por qué los exportadores extranjeros no redujeron los precios para mantener el acceso al mercado estadounidense.

Existen mercados alternativos

Los EUA son un mercado grande, pero no el único. De hecho, muchos exportadores pueden reorientar sus ventas hacia Europa, Asia y los países de los BRICS. Esto no es un proceso fácil, pero si se torna factible, los exportadores no tendrán incentivos para reducir los precios con la intención de mantener el mercado estadounidense. Además, el Instituto Kiel calcula que, con un arancel del 50%, un exportador vería reducir el precio de sus productos en por lo menos 30%. Esto no sería lucrativo para la mayoría de las empresas, llevándolas así a reducir los volúmenes de exportación.

Todavía más, si los aranceles fuesen considerados temporales, se evitan grandes ajustes de precios, para no crear un precedente que lleve a futuros aumentos de aranceles, algo que evita una corrida hacia el fondo del pozo. De igual forma, las cadenas de suministros son rígidas. Muchos importadores estadounidenses tienen relaciones de larga data con proveedores extranjeros y no pueden cambiar fácilmente hacia fuentes alternativas, lo cual confiere a los proveedores existentes un cierto poder de poner los precios.

FOTO IA META

El estudio constató que los aranceles del 50% impuestos a Brasil y los aranceles de 30-50% impuestos a India no conducirán a una reducción sustancial de los precios para esos dos países del BRICS. India ofrece un estudio singular del caso, pues los registros hacendarios detallados de exportación son accesibles, mostrando los precios FOB (“free on board”), cobrados a la salida del país exportador, por ejemplo, cargados en los navíos en los puntos de partida. Estos precios representan el valor recibido por el exportador indio, libre de los demás costos incurridos por el comprador (transporte, tarifas hacendarias, etc.).

Comparando las exportaciones indias hacia los Estados Unidos con las exportaciones hacia la Unión Europea (UE), Canadá y Australia –que no impusieron nuevos aranceles sobre los productos indios-, los valores unitarios de las exportaciones hacia los EUA quedaron sin cambios en comparación con otros destinos.

Un análisis de la guerra comercial entre los EUA y China, en el período 2018-19 ya había indicado que los valores unitarios de las exportaciones chinas hacia los EUA permanecerán esencialmente sin alteraciones, en tanto los precios de las importaciones estadounidenses aumentarán casi en la misma proporción que los aranceles.

La histórica guerra arancelaria de Hoover

Igualmente, las estadísticas de Census.gov muestran que las altas expectativas de Trump en relación a los aranceles no se concretarán. De enero a noviembre de 2025, el déficit comercial de EUA solamente en bienes (excluyendo servicios) fue de 1.1 billones de dólares, un aumento del 5% en comparación al mismo período de 2014. El sector de servicios, sin embargo, presenta un gran superávit. En los tres primeros meses de 2025, las importaciones se dispararon, llenando las bodegas antes de los anuncios de los aranceles en abril. Este año puede ser mejor.

Vale la pena recordar la histórica guerra arancelaria desatada por el presidente estadounidense Herbert Hoover (1929-1933) después de la quiebra de la Bolsa de Valores en 1929, la cual restringió severamente el comercio de los EUA y el internacional, contribuyendo en gran medida a la Gran Depresión. El país solamente empezó a recuperarse con el New Deal y las reformas bancarias y financieras de Franklim D. Roosvelt (1933-1945).

En conclusión, puede observarse que los aranceles perjudican a todos –exportadores, importadores y consumidores-, reduciendo los volúmenes de comercio internacional y produciendo fuertes tensiones económicas y geopolíticas pudiéndose ellas, transformar en guerras declaradas. No sería sorpresa si, mañana, Trump agregara al Instituto Kiel a su lista de enemigos a ser castigados.

Imágenes: IA Google/Meta

About The Author

Maestra en Periodismo y Comunicación; directora de noticias, editora, jefa de información, articulista, reportera-investigadora, conductora y RP. Copywriter de dos libros sobre situación política, económica y narcotráfico de México; uno más artesanal de Literatura. Diversos reconocimientos, entre ellos la Medalla de plata por 50 Aniversario de Radio UNAM y Premio Nacional de Periodismo, categoría Reportaje.

Related posts