mayo 25, 2026

El gran aviador Roland Garros, contratado por Porfirio Díaz, en el cerro de la Estrella, bombardeó con naranjas a soldados que disparaban con salvas

El gran aviador Roland Garros, contratado por Porfirio Díaz, en el cerro de la Estrella, bombardeó con naranjas a soldados que disparaban con salvas

Arturo Rios
En 1911, los más audaces pilotos del mundo impresionaron a los habitantes de Monterrey y Veracruz, en México, a bordo de sus potentes máquinas voladoras. Espectáculo del gran aviador Roland Garros, contratado por Porfirio Díaz, que dejó perplejo a los citadinos.
El 23 de febrero, el ferrocarril llegó a la estación Colonia de la ciudad de México, entre las actuales calles de Reforma, Sullivan y Villalongín. Dos días después, Porfirio Díaz, el gobernador del Distrito Federal, Guillermo de Landa y Escandón, se hizo presente en el campo de Balbuena.
En las demostraciones
René Barrier lanzó su avión sobre las gradas, donde el mandatario observaba el espectáculo. Pensaron que ocurriría una catástrofe, pero el aeroplano describió un círculo y el presidente felicitó a los aviadores.
René Simón dejó caer su aparato desde una altura de 150 metros y, cuando el público creyó que se estrellaría, se elevó entre gritos y aplausos de los presentes. Luego, realizó giros sobre el Zócalo y las torres de la catedral; y realizó una carrera a la Villa de Guadalupe, donde alcanzó los 100 km/h.
Roland Garros voló hasta Chapultepec, donde dejó caer una tarjeta con un saludo para el presidente Díaz. También exhibió sus dotes de piloto sobre la Columna de la Independencia y rompió el récord de altura en la ciudad de México.
Y en el cerro de la Estrella, bombardeó con naranjas a soldados que disparaban con salvas.
El periódico El Imparcial halagó a las aves mecánicas que conquistaron el aire
Nadie imaginaba el ventarrón revolucionario que se cernía sobre la ciudad de México. Los organizadores, el 11 de marzo, informaron que sólo volaría un aparato.
Rolando Garros, en exhibición aérea, realizó giros y dejó caer un ramo de flores sobre el buque Gloire, de la armada francesa, anclado en Veracruz.
Esta publicación es un fragmento del artículo El sorprendente circo Moisant, de Edmundo Derbez García y se publicó íntegramente en la edición de Relatos e Historias en México, núm. 89
Foto para ilustrar: artjoao 

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Soy un hombre y periodista independiente, no tengo partido político. La crítica es mi posición. Me titulé a los 65 años y tengo 74. Mi vida es el Periodismo.

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