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El insostenible peso de la deuda de los países pobres

Foto: Aamir Mohd Khan en Pixabay 

POBREZA

Mario Lettieri y Paolo Raimondi, desde Roma*

El endeudamiento de los países más pobres se encuentra de nuevo en alto riesgo. Es lo que afirma un reciente estudio del Programa de naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) titulado Evitando: muy poco, muy tarde-¡Se hace muy poco y muy tarde para evitar!

El estudio se refiere a países que representan casi un 18% de la población mundial y 50% de las personas que viven en pobreza extrema. A pesar de ser países ricos en materias primas y otras commodities alimenticias, ellos representan un mísero 3% del Producto Interno Bruto (PIB) global.

Son 54 países en desarrollo que necesitarían una reducción urgente de sus deudas públicas, bajo riesgo de una inminente catástrofe humanitaria, emigración descontrolada y guerras de varios tipos: 25 de ellos están en la región subsahariana y 10 en América Latina y en el Caribe.

El agravante se debe al hecho de la emisión de deuda en dólares por los países mencionados y, por consecuencia, el sufrimiento de las decisiones tomadas por Estados Unidos. Por ejemplo, el aumento de la tasa de interés de la Reserva Federal tiene un efecto devastador sobre ellos. Desde hace algún tiempo, por lo menos 19 países pagan intereses 10% más altos que los títulos del Tesoro estadounidense.

Esos títulos están en caída libre con una depreciación del 40-60%. Si consideramos todas las economías en desarrollo, hasta un 26% de ellas, cerca de un tercio, están clasificadas de “riesgo sustancial, riesgo extremadamente especulativo o insolvencia.

El agravamiento de sus condiciones económicas y sociales

También está confirmado por otro estudio del PNUD sobre el Índice de Pobreza Multidimensional (IPM). Este índice analiza la pobreza combinando el nivel de ingreso per cápita con los diferentes aspectos de la vida cotidiana de las personas en situación de pobreza: acceso a la educación y salud y patrón de vida, como habitación, agua potable, saneamiento y electricidad.

Datos anteriores a la pandemia y al aumento de la inflación muestran a 1 200 millones de personas en 111 países viviendo en condición de pobreza multidimensional aguda. Esto significa casi el doble del número de personas consideradas pobres por tener ingresos inferiores a 1.90 dólares (poco menos de 40 pesos –n.e.) diarios.

El análisis demuestra a más del 50% de los pobres (593 millones) sin electricidad ni gas para cocinar, casi 40% no tienen acceso a agua potable y al saneamiento básico y más del 30% de las personas pobres están de manera simultánea privadas de alimentos, combustibles para cocinar, saneamiento y habitación.

La mayoría de los pobres multidimensionales (83%) viven en África Subsahariana (579 millones) y en el Sur de Asia (385 millones).

El PNUD argumenta que la respuesta del G-20 es totalmente inadecuada. Recordemos también que, en la pandemia del 2020-21, el G-7 gastó cerca de 16 billones de dólares. El propio Fondo Monetario Internacional (FMI) podría expandir sus líneas de crédito y acelerar una reorientación de sus Derechos Especiales de Giro. Si esta fuera la voluntad, los problemas de liquidez no serían incontrolables.

El estudio propone una coordinación de acreedores, incluyendo los privados

Y el uso de cláusulas para los títulos públicos que apunten hacia una resiliencia económica y fiscal. Y propone en algunos casos la cancelación de la deuda.

Hoy faltan garantías financieras de los principales gobiernos acreedores para llegar a un acuerdo. Así, serían propuestos los llamados Brady Bonds, títulos con duración de 30 años apalancados en títulos del Tesoro estadounidense, emitidos en la década de 1980 por países en crisis para financiar sus deudas con los bancos comerciales. No se debe olvidar el incumplimiento de Argentina.

La deuda de estos países es pesada para ellos, no para el G-20. En 2020, la deuda de los 54 países considerados (excluyendo Argentina, Venezuela y Ucrania) era de 552 mil millones de dólares, 186 mil millones de ellos a entidades privadas. Los intereses ascendieron a 69 mil millones de dólares, 42 mil millones pertenecientes a particulares.

La relación deuda/PIB promedio de estos países en 2022 está en el 66.3%, por abajo del promedio europeo o estadounidense. Los países pobres, sin embargo, son incapaces de administrar el pago de intereses y el refinanciamiento de la deuda.

Son números enormes, pero los países ricos pueden enfrentarlos. Por otro lado, lo están haciendo en apoyo a Ucrania. De acuerdo con el Instituto para la Economía Mundial de Kiel (Alemania), entre enero y el inicio de octubre se concedió ayuda militar, financiera y humanitaria a Ucrania por valor de 94 mil millones de euros, 52 mil millones por parte de EUA y 39 mil millones por la Unión Europea.

Fotos: Aamir Mohd Khan/Pixabay 
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