Mario Lettieri y Paolo Raimondi, desde Roma* El pasado 19 de mayo, los cancilleres de los países del grupo BRICS tuvieron una reunión virtual con el objetivo de discutir la situación estratégica global y promover su proceso de cooperación e integración. Fue un evento digno de tomarse en cuenta por Occidente y, en particular, la Unión Europea (UE); guste, o no, Rusia participó con el canciller Sergei Lavrov. Es necesario enfatizar que los BRICS representan más del 40% de la población mundial y 20% del Producto Interno Bruto (PIB) del planeta. Obviamente, la guerra en Ucrania estuvo en la pauta
El inciso 11 de la Declaración Final de la reunión afirma:
Los ministros recordaron sus posturas nacionales sobre la situación en Ucrania, expresadas en las instancias apropiadas, nominalmente en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y en la Asamblea General de la ONU. Ellas apoyan las negociaciones entre Rusia y Ucrania. También discutieron sus preocupaciones sobre la situación humanitaria dentro y alrededor de Ucrania y expresaron su apoyo a los esfuerzos del secretario general de la ONU, las agencias de la misma y del Comité Internacional de la Cruz Roja, para suministrar ayuda humanitaria de acuerdo a la Resolución 46/182 de la Asamblea General de Naciones Unidas.
De gran importancia resultó la sesión separada del grupo “BRICS plus” que incluyó a Egipto, Argentina, Indonesia, Kazajistán, Nigeria, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Senegal y Tailandia, representando países emergentes y en desarrollo. Se está considerando una posible ampliación del BRICS a discutirse este mes, en China, durante la catorceava cumbre anual del grupo, dedicada a una “Nueva era de desarrollo global”. El presidente chino Xi Jinping, definiendo la actual situación de gran “turbulencia y transformación”, apeló al refuerzo de cooperación, solidaridad y paz, mediante la Iniciativa de Seguridad Global, para complementar su Iniciativa de desarrollo Global (IDG). Él instó al BRICS a fortalecer, más allá de la integración económica, la confianza mutua y la cooperación en cuestiones de seguridad, observando que la confrontación entre bloques opuestos, la mentalidad de la Guerra fría y las políticas de poder deben dejarse de lado en favor de la construcción de una comunidad global de “seguridad para todos”. Aquí, también debe recordarse que la IDG fue avalada positivamente por más de 100 países y por muchas organizaciones internacionales, incluyendo las Naciones Unidas. La Declaración hace del multilateralismo la piedra angular de la política de los BRICS
En especial, reafirma el papel de liderato del G-20 en la gobernanza económica global y enfatiza que el bloque “debe permanecer intacto para enfrentar los actuales retos globales”. Evidentemente, el adjetivo “intacto” indica la intención de mantener a Rusia en las reuniones del G-20, la cual, después de Indonesia, en los próximos tres años, será presidido, respectivamente, por India, Brasil y África del Sur.
Una cierta decepción se manifestó con relación a los países ricos que, en la pandemia de Covid-19, no dieron la debida atención a las necesidades de los países en desarrollo.
En resumen
Más allá de la tragedia de la guerra, existen señales en el sentido de llevar a cabo iniciativas que busquen un nuevo orden mundial. Veinte naciones del continente ya se integraron a la Iniciativa china Franja y Ruta, señalando su deseo de seguir rutas alternativas a los acuerdos comerciales con EUA. En marzo, varias empresas chinas utilizaron el yuan en la compra de carbón ruso. Es la primera compra de mercancías rusas pagadas en moneda china, después de las sanciones impuestas a Rusia por países occidentales.
Las importaciones totales de China y de Rusia también están creciendo significativamente: en el primer trimestre de 2022, aumentaron a 21,730 millones de dólares, un salto del 31% en relación al año anterior.
¿Qué harán los países de Europa y la UE?
¿Se darán cuenta de esta realidad emergente, para establecer relaciones de cooperación de forma independiente? ¿O seguirán la política miope indicada en la Resolución del Parlamento Europeo de 2012, de resquebrajar la consolidación de los grupos como los BRICS y favorecer, en lugar de esto, solamente relaciones bilaterales con los países mencionados?
*MSIA Informa

