El valor del Bitcoin cayó hasta 86 mil dólares, después de llegar, el pasado 6 de octubre, a un pico de 126 mil dólares. Tan solo en algunas semanas perdió más del 32%.
Mario Lettieri y Paolo Raimondi, desde Roma*
Quizá pueda recuperarse mediante alguna alquimia del mercado, pero es justamente esa oscilación extraordinaria, lo que representa uno de los mayores problemas sistémicos enfrentados por las criptomoneda.
Otro mecanismo muy arriesgado y potencialmente destructivo, es el llamado criptoapalancamiento, un apalancamiento financiero de las criptomonedas, algo reconocido por los dos principales vehículos de la prensa financiera global, el Wall Street Journal estadounidense y la revista londinense The Economist.
Según el Journal, mediante contratos sofisticados de criptomonedas, los inversionistas logran apostar cantidades enormes: en algunos casos, los inversionistas pueden invertir un dólar de sus propios bolsillos para obtener una exposición de 100 dólares en Bitcoin –un apalancamiento financiero por un factor de 100.
De hecho, en 2025, el alza de los precios de las criptomonedas fue impulsada por una cantidad significativa de deudas, pues los inversionistas usaron el apalancamiento para ampliar sus ganancias. Ellos consiguieron de esta manera, invertir con más fondos de los que realmente poseen.
Debemos enfatizar que, en nuestra opinión, esto es una repetición de lo que ocurrió a inicios de los años 2000 con los derivados financieros, lo cual condujo a la gran crisis sistémica de 2008.
Los tipos de contratos en criptomonedas parecen ilimitados, cada vez más creativos y arriesgados
Por ejemplo, en Estados Unidos, la Coinbase, corredora de criptomonedas de capital abierto, lanzó contratos futuros perpetuos, un tipo de contrato financiero que nunca expira. Usted puede apostar de manera continua a la alza o a la caída del precio de un token sin jamás necesitar cerrar el contrato. Al contrario de los contratos futuros tradicionales, que tienen una fecha fija de liquidación, usted podría, en teoría, mantener el contrato abierto para siempre. El riesgo mayor provendría del apalancamiento disponible.
En la Coinbase, es peculiar que se pueda acceder a un apalancamiento de hasta diez veces sus activos reales, pero en el exterior, en algunos paraísos fiscales, puede llegar a más de 100 veces. Si el Bitcoin realmente sube, es muy probable que se obtengan altos retornos. Sin embargo, si cae, aunque sea ligeramente, las pérdidas podrían ser enormes, incluso con toda su posición puesta en cero. El mecanismo funciona como un cuchillo de doble filo.
Todavía más, la Chicago Board Options Exchange (CBOE), la mayor bolsa de derivados financieros del mundo, está lista para lanzar contratos futuros continuos de Bitcoin y de su otra criptomoneda, la Ether, con vencimientos a 10 años. La Securities and Exchange Commission (SEC), órgano regulador del valor de valores mobiliarios de EUA, aprobó la existencia de fondos negociados en bolsa de criptomonedas (ETF’s). Un ETF administra una canasta de instrumentos financieros, factibles de ser comprados o vendidos en cualquier momento, alterando apenas el contenido de la canasta.
Vale recordar que las criptomonedas no tienen un valor intrínseco real y productivo. Su valor varía de acuerdo al aumento esperado en la demanda y, por tanto, en precio. Cuando esto no ocurra, pueden pasar grandes pérdidas, exigiendo liquidaciones igualmente grandes para cubrir las lagunas. El verdadero problema es el potencial de contagio para otros sectores del mercado.
El Economist lo destaca así:
Las criptomonedas están cada vez más correlacionadas con acciones en tecnología e inteligencia artificial (IA). El contagio puede funcionar en dos sentidos: el pesimismo en relación a las acciones en tecnología puede debilitar al Bitcoin, o los inversionistas en criptomonedas pueden abandonar el mercado accionario.
Otro problema grave es la falta de liquidez para cubrir eventuales lagunas y la necesidad de liquidar otras posiciones –otras inversiones, si las hubiera-muy rápidamente, para levantar fondos y pagar los daños. Todas estas operaciones corren el riesgo de ser replicadas por otros inversionistas asustados o en dificultades. Es difícil mantener el mismo volumen de agua en una alberca que gotea.
Es por ello que, de manera irresponsable, el gobierno de Trump quiere forzar a la Reserva Federal a intervenir con medidas de rescate, también para los mercados de criptomonedas en dificultades, así como ocurrió con el sistema bancario durante los incumplimientos de 2008.
*MSIA Informa


