mayo 25, 2026

El Periodismo en México, cuando hablar significa morir

El Periodismo en México, cuando hablar significa morir

Mary Sandoval*

En mi artículo El monopolio de la crítica y el protagonismo en la 4T, mencioné algo que debiera se runa máxima para todos los ciudadanos: Opinar es un derecho que debemos ejercer todos, para expresar lo que sentimos o pensamos. A quienes tenemos la oportunidad de tener un medio de comunicación para hacerlo valer ante lectores potenciales, resulta un privilegio el poder gozar de nuestro derecho a la libertad de expresión, esencia del Periodismo Libre.

Empero, en el primer mes del 2022, cuatro periodistas en México fueron asesinados, en una escalada delictiva contra los medios de comunicación.

El pasado 23 de enero

Fue asesinada la periodista Lourdes Maldonado a las afueras de su domicilio en Tijuana Baja California, y de acuerdo a diversas informaciones, recibió varios disparos de arma de fuego.

Lourdes ya había acudido a una mañanera en el 2019 y le pidió apoyo a López Obrador, porque temía por su vida. Según se informó, ella fue despedida de manera injustificada de una de las empresas del que fuera en ese entonces el superdelegado de Morena en Baja California, Jaime Bonilla.

Estuvo en litigio por cerca de 9 años y ganó la demanda la periodista. Se especula que ése sería el motivo de su asesinato.

El fotoperiodista Margarito Martínez Esquivel, de 49 años, también fue acribillado el pasado 17 de enero, a las afueras de su domicilio, también en Baja California. Según sus compañeros de trabajo, Martínez Esquivel se sentía amenazado, especialmente por grupos criminales locales, y temía por su vida.

Otro periodista asesinado en el sangriento mes de enero, fue José Luis Gamboa, aparentemente fue víctima de un asalto y murió apuñalado en Veracruz.

Según la organización Reporteros Sin Fronteras, Gamboa había denunciado y criticado fuertemente a autoridades locales por su relación con el crimen organizado; quizás está sea la razón del porqué lo mataron.

El lunes 31, fue asesinado el periodista Roberto Toledo

Trabajaba para Monitor Michoacán y, en un video difundido en redes sociales, el director del medio, Armando Linares, dio a conocer la información, y aseveró:

Hoy, finalmente las amenazas se cumplen, y uno de nuestros compañeros perdió la vida a manos de tres personas que llegaron, le dispararon de manera ruin, de manera cobarde. Nosotros no estamos armados, no traemos armas. Nuestra única defensa es una pluma y una libreta.

Como en los diferentes casos, Toledo y quienes forman parte del medio Monitor Michoacán, ya habían sido amenazados.

periodistasEn lo que va del sexenio actual, han sido asesinados 56 periodistas y se reportan 4 periodistas desaparecidos, según datos del Centro de Investigación y Capacitación Propuesta Cívica, cuya organización lleva un registro de los periodistas asesinados y desaparecidos desde el año 2006.

Recordando una nota del New York Times del 7 de agosto del 2019 titulado “AMLO y la prensa mal portada” dice que (…)

La referencia de AMLO del buen periodismo pertenece a la antigua tradición de editorialistas militantes al servicio de un proyecto político, como ocurrió durante la Guerra de Reforma en el siglo XIX y durante la Revolución Mexicana a inicios del siglo XX. Por lo mismo, su exhortación significa un rechazo a lo que ha costado más de un siglo forjar” una prensa que busca la imparcialidad, la independencia y el ser el contrapeso a cualquier gobierno sin importar el signo ideológico. Es también un estate quieto al periodismo de investigación independiente que -en medio de dificultades y peligros- han revelado escándalos de corrupción estatal que contribuyeron al clima de hartazgo ciudadano que López Obrador capitalizó en su triunfo electoral. Aplicado hoy a su gobierno, ese cuestionamiento le resulta incómodo y lo fustiga en cualquier oportunidad.

López Obrador conoce muy bien cómo era el manejo de los medios de comunicación en los gobiernos del viejo PRI (Luis Echeverría Álvarez, José López Portillo y Miguel De la Madrid) pues, en esa época, quien dictaba la línea editorial era la Secretaría de Gobernación, y nadie podía salirse de ahí.

Hoy, el famoso estate quieto, significa que periodistas independientes deben dejar de investigar aspectos de la vida y del gobierno de AMLO. Que no deben de denunciar los actos de corrupción, ni que el crimen o la delincuencia organizada está coludida con funcionarios de todos los niveles de gobierno.

Las formas de presionar del gobierno a los medios de comunicación y a los periodistas independientes que sacan a la luz cosas ocultas, es quitándoles las concesiones, desprestigiarlos, y ya, en casos extremos, desaparecerlos o matarlos.

Ahora que ejerzo el quehacer periodístico, comprendo el trabajo y el riesgo en el que se exponen los periodistas en países con gobiernos autoritarios como el nuestro, al presentar trabajos de investigación en donde exhiben y critican al gobierno. Valientes trabajos que descubren verdades que se quieren ocultar, ya sea desde el púlpito mañanero o bien, bajo amenazas veladas o directas.

López Obrador quiere aplicar de una manera vengativa todo el poder del Estado Mexicano para acallar a los críticos de su gobierno. México ya es considerado como el país en donde el periodismo es una profesión y oficio muy peligroso de ejercer, donde el periodismo libre es sinónimo de que hablar e informar, significa morir.

*Articulista invitada: Egresada de la licenciatura en pedagogía por la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Una de mis pasiones es el periodismo de opinión/La Centinela Política/

Foto: Pixabay

About The Author

Maestra en Periodismo y Comunicación; directora de noticias, editora, jefa de información, articulista, reportera-investigadora, conductora y RP. Copywriter de dos libros sobre situación política, económica y narcotráfico de México; uno más artesanal de Literatura. Diversos reconocimientos, entre ellos la Medalla de plata por 50 Aniversario de Radio UNAM y Premio Nacional de Periodismo, categoría Reportaje.

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