El orbe produce una cantidad récord de residuos plásticos de un solo uso, en su mayoría elaborados con polímeros creados a partir de combustibles fósiles. Ello, pese a los esfuerzos para disminuir la contaminación por plásticos y las emisiones de carbono.
De acuerdo con Minderoo Foundation, asociación sin fines de lucro, en 2021 el mundo generó 139 millones de toneladas métricas de desechos plásticos de un solo uso, lo que representa 6 millones de toneladas métricas más que en 2019, cuando se publicó el primer reporte.
Los desechos plásticos adicionales creados en esos dos años equivalen a un 1 kilogramo más por cada persona en el mundo y fueron impulsados por la demanda de envases flexibles como plástico para envoltorios y sobres.
Bangladesh fue el primer país del mundo en implementar la prohibición de las bolsas de plástico delgadas, después de que se descubrió que desempeñaban un papel clave en la obstrucción de los sistemas de drenaje durante inundaciones desastrosas.

A partir de diciembre del año 2020, en la Ciudad de México
Quedó prohibida la comercialización, distribución y entrega de bolsas de plástico al consumidor, salvo que sean compostables. Es decir, productos que pueden degradarse biológicamente formando compost, produciendo en su descomposición CO2, agua, compuestos inorgánicos y biomasa sin generar ningún residuo tóxico y que se puede obtener un compost de buena calidad.
También está prohibida la comercialización, distribución y entrega de tenedores, cuchillos, cucharas, palitos mezcladores, platos, popotes o pajitas, bastoncillos para hisopos de algodón, globos y varillas para globos, vasos y sus tapas, charolas para transportar alimentos, aplicadores de tampones que son fabricados total o parcialmente de plástico y se desechan después de un solo uso.
Hasta el momento
Han dado pocos resultados los intentos por disminuir el volumen de plástico de un solo uso, prohibiendo productos como los popotes de un solo uso, los cubiertos desechables, los envases de alimentos de poliestireno, los hisopos, las bolsas y los globos.
Pese a las prohibiciones, estos productos usados tienen muchas más probabilidades de acabar en playas, ríos y océanos que de llegar a las plantas de reciclaje. De hecho, los popotes son uno de los 10 elementos de plástico que más contaminan nuestros mares.
Según el reporte, solo dos empresas de la industria petroquímica reciclan y producen polímeros reciclados a gran escala: El conglomerado taiwanés Far Eastern New Century y la tailandesa Indorama Ventures, el mayor productor mundial de PET reciclado para botellas de bebidas.

