Alerta nacional y crisis pecuaria de alcance bilateral: La plaga invade Durango y avanza en 28 estados; burla los cercos sanitarios y paraliza la exportación de ganado.
Ivette Sosa
El gusano barrenador del ganado (Cochliomyia hominivorax) regresó oficialmente a Durango. Las autoridades sanitarias confirmaron decenas de casos activos en la entidad, distribuidos principalmente en especies caninas, equinas y bovinas.
El caso inicial se detectó en la comunidad de Pie de la Cuesta, municipio de Pueblo Nuevo. La mosca transmisora alcanzó la región de la Laguna, registrando casos positivos en el municipio de Gómez Palacio.
La presencia del insecto desplomó las exportaciones de ganado en pie hacia Estados Unidos, reduciendo drásticamente las expectativas de los productores locales para comercializar libremente.
El avance de esta miasis —larvas que devoran tejido vivo— ya afecta a 28 entidades federativas del país, dejando únicamente a cuatro estados libres del parásito. Las zonas con mayor número acumulado de casos clínicos incluyen:
- Chiapas: El epicentro nacional de la crisis con más de 7,300 casos registrados.
- Oaxaca: Segunda entidad con mayor impacto, superando los 4,700 incidentes.
- Veracruz: Registra una incidencia superior a las 4,400 infecciones.
- Yucatán y Estado de México: Suman miles de reportes, complicando las labores del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica).
¿Por qué no se ha podido detener la plaga?
Pese a que el gobierno federal ha liberado cientos de millones de moscas estériles importadas para frenar la reproducción biológica, la plaga se mantiene fuera de control debido a cuatro factores principales:
- Contrabando y burlas al cerco sanitario: Comercializadores de ganado y transportistas han evadido de forma constante los puntos de inspección zoosanitaria, trasladando reses enfermas desde zonas de riesgo del sur hacia el norte.
- Ciclo biológico carnívoro agresivo: A diferencia de otras larvas, la mosca del gusano barrenador deposita huevecillos en cualquier herida abierta o rasguño (incluso en el ombligo de becerros recién nacidos). Las larvas cavan túneles profundos alimentándose exclusivamente de carne viva, lo que causa mutilaciones rápidas.
- El factor climático y temporada de lluvias: La combinación de altas temperaturas y humedad facilita la eclosión masiva de la mosca. Además, las lluvias obligan a trasladar al ganado a agostaderos lejanos, impidiendo que el productor detecte y cure a tiempo las heridas de sus animales.
- Zoológicos urbanos y perros callejeros: Al ser una plaga que ataca a cualquier animal de sangre caliente, los miles de perros callejeros sin supervisión médica en municipios como Durango se han convertido en reservorios perfectos para mantener viva la dispersión del insecto dentro de las ciudades.
Campaña emergente de control pecuario
Para contener un daño irreversible en la economía mexicana, la Unión Ganadera Regional de Durango y Senasica han emitido las siguientes obligaciones de bioseguridad para establos y ranchos:
- Revisión diaria: Inspeccionar minuciosamente el cuerpo del ganado en busca de heridas abiertas.
- Curación inmediata: Aplicar larvicidas y desinfectantes en heridas abiertas, castraciones o cordones umbilicales.
- No movilizar: Prohibir estrictamente el traslado de animales heridos o sospechosos a otras regiones.
El plan bilateral entre México y EEUU
Establece una reapertura gradual, condicionada y por fases de la frontera para el ganado mexicano, diseñada para reactivar el comercio agropecuario tras más de un año de suspensión, debido a la crisis del gusano barrenador del ganado.
Este acuerdo técnico-diplomático, coordinado por el Servicio de Inspección Sanitaria de Animales y Plantas de EU (APHIS) y el Senasica de México, busca proteger el mercado norteamericano de la plaga y aliviar las millonarias pérdidas del sector ganadero mexicano.
El plan fue confirmado oficialmente por la secretaria de Agricultura estadounidense, Brooke L. Rollins, a la presidenta Claudia Sheinbaum.
