Los veranos de Japón suelen ser muy calurosos y húmedos y también pueden ser letales. Antes de la pandemia de Covid-19, la insolación era el mayor riesgo para los atletas de los Juegos Olímpicos de Tokio, pero durante la justa deportiva, el calor se ha visto agravado por fuertes niveles de humedad.
Ello que hace que la sensación de calor se eleve y limita la capacidad del cuerpo para refrescarse mediante el sudor y la evaporación.
A decir de expertos, el verano que ahora mismo prevalece en Tokio, es el peor de la historia de los Juegos Olímpicos para la población y para los atletas de alto rendimiento, con mayor razón. Y tiene una clara xplicación.
Durante la justa deportiva, las temperaturas han alcanzado con frecuencia los 32°C o más, pero con la humedad, la sensación puede ser de casi 38°C.
Los datos duros son elocuentes
El Comité Olímpico Internacional (COI) anota que toma precauciones para hacer frente al calor, suministrando agua y sombra en las sedes.
Pese a ello, hace unos días, la arquera rusa Svetlana Gomboeva fue tratada por agotamiento por calor cuando las temperaturas alcanzaron más de 90 grados. También el tenista ruso Daniil Medvedev resultó claramente afectado por el calor.
Lo mismo sucedió con la española Paula Badosa, quien se vio obligada a retirarse de su partido por un golpe de calor; incluso fue escoltada fuera de la pista en una silla de ruedas.
