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En la crisis de la OTAN con Putin: Rusia y China estrechan la cooperación

Foto: miapowterr 

La visita del presidente ruso, Vladímir Putin, al presidente chino, Xi Jinping, con motivo de la inauguración de los vigésimo cuartos Juegos olímpicos de invierno en Pequín, es una señal de que, en materia de asuntos estratégicos claves, Rusia y China están unidos y de que sus relaciones están entrando en una “nueva era”. La declaración conjunta de los dos gobernantes, encarna la posibilidad de que se puede elegir un camino diferente, tanto para superar el “estancamiento estratégico” como el creciente peligro de guerra.

Antes de su llegada a Pequín, la agencia china Xinhua publicó un artículo del presidente Putin: “Rusia y China: una sociedad estratégica orientada al futuro”, en el que el mandatario ruso describe que las relaciones ruso-chinas de sociedad amplia y de cooperación estratégica “entraron a una nueva era”. Subraya ahí que el volumen del comercio muto había crecido más de un tercio para finales de 2021, mucho más allá de la marca de los 140 mil millones de dólares y que “marchamos bien en el camino hacia nuestra meta de incrementar el volumen de nuestro comercio a 200 mil millones de dólares al año. Mencionó una serie de iniciativas que se están llevando a cabo en los sectores de inversión, manufacturas y agroindustrial y se refirió al portafolio de la Comisión Intergubernamental de Cooperación en Inversiones” que incluye 65 proyectos con valor de 120 mil millones de dólares, en particular en la colaboración en industrias como la minería y transformación de minerales, construcción de infraestructura y agricultura.

De importancia fundamental fue su observación sobre la futura cooperación ruso-china en el campo de las finanzas y de la moneda.

Estamos ampliando constantemente la práctica de arreglos en monedas nacional y creando mecanismo para resolver los efectos negativos de las sanciones unilaterales, para lo que consideró una parte fundamental la “firma de un acuerdo entre el gobierno de Rusia y el gobierno de la RPCH para pagos y liquidaciones en 2019”.

Putin indicó que se ha formado una alianza energética mutuamente benéfica incluye varios proyectos conjuntos a gran escala. La construcción de cuatro nuevas unidades de energía en plantas nucleares chinas con la participación de la Corporación Estatal Rosatom, de las cuales una se comenzó a construir el año pasado.

Todo esto refuerza significativamente la seguridad energética de China y de la región asiática entera. (…) Vemos una disposición de oportunidad en el fomento de las sociedades de información y de tecnología de la comunicación, de la medicina, de la exploración espacial, en particular del uso de los sistemas nacionales de navegación y del proyecto internacional de la Estación de Investigación Lunar, escribió Putin.

Respecto al futuro de las cooperación ruso-china, Putin subrayó que “uno de los objetivos estratégicos de Rusia es acelerar el despegue social y económico de Siberia y del Lejano Oriente ruso. Esos territorios son vecinos de la República Popular China. También tratamos de fomentar activamente los vínculos interregionales. Por ello, se ha iniciado la modernización de la ruta Baikal-Amur y del Ferrocarril Transiberiano. Su capacidad deberá aumentar una y media veces en 2024 con volúmenes mayores de tránsito de carga y menor tiempo de transporte. La infraestructura portuaria del Lejano Este ruso está creciendo también, todo esto fortalecerá aún más la complementariedad de las economías rusa y china”.

Concluye el artículo señalando que la política exterior de China y Rusia parte de “puntos de vista cercanos y coincidentes para resolver los temas mundiales y regionales (…) trabajamos juntos para fortalecer el papel central de coordinación de las Naciones Unidas en las relaciones exteriores y para evitar que el sistema legal internacional, con la Carta de las Naciones Unidas en su centro, se erosione. (…) Rusia y China cooperan activamente en su amplio plan dentro de los BRICS, RIC, la Organización de Cooperación de Shanghái, así como con otras organizaciones. Dentro del G20 estamos comprometidos a considerar aspectos específicos para formular nuestras recomendaciones, ya sea que se trate del combate de pandemias o del cumplimiento del plan climático”.

En el marco de su reunión con el presidente Xi Jinping del 4 de febrero, el presidente Putin anunció un nuevo contrato con China. Izvestia (4 de febrero) informó que los productores de petróleo rusos han preparado un contrato para el abastecimiento para China de 10 mil millones de metros cúbicos de combustible anuales.

Declaración conjunta China-Rusia

Apenas si hubo difusión de la Declaración conjunta de relaciones internacionales cobre la nueva era y el desarrollo sustentable mundial, cuyo texto fue publicado en la página de internet del Kremlin (Kremlin.ru).

Las 14 páginas del documento, juzgado negativamente por los principales periódicos europeos, indica que tanto China como Rusia quiere presentar una opción para la futura cooperación y progreso entre las naciones, con lo que responden a lo que para ellas es el “desprecio” de sus intereses de seguridad por parte de los países occidentales. Algunos de los elementos esenciales del documento son:

Ambas partes se comprometen a “proteger la arquitectura internacional y el orden basado en el derecho emanados de las Naciones Unidas”, y subraya que las “Naciones Unidas y su Consejo de Seguridad tienen un papel central y una función de coordinación, promover más relaciones internacionales democráticas y asegurar la paz, la estabilidad y el desarrollo sostenido por todo el mundo”.

La declaración se concentra en el tema de la “democracia como un valor humano universal” y considera su protección una responsabilidad común de la comunidad mundial entera. “Una nación puede elegir las formas y los métodos de practicar la democracia que mejor convengan a su estado particular, según su sistema social y político, su pasado histórico, sus tradiciones y sus características culturales únicas. Le corresponde exclusivamente al pueblo del país decidir si el suyo es un Estado democrático”. La declaración advierte que ciertos estados tratan de “imponer sus propias ‘normas democráticas’ a otros países”. Quieren monopolizar el derecho de conformidad con los criterios democrático y trazar las líneas divisorias de acuerdo a ideologías, con el “establecimiento de bloques exclusivos y de alianzas de conveniencia”. Tales intentos, según el documento, “sienta serias amenazas a la paz y estabilidad mundial y regional y a mina la estabilidad del nuevo orden”.

Los dos jefes de Estado se comprometieron firmemente a vincular los planes de fomento de la Unión Económica Euroasiática y de la Iniciativa Cinturón y Ruta:

Las partes reafirman su intención de construir la Sociedad Euroasiática más Grande a la par y en coordinación con la construcción del Cinturón y Ruta para fomentar el desarrollo de las asociaciones regionales, así como la integración bilateral y multilateral en beneficio de los pueblos del continente Euroasiático (…) Además, ambas partes acuerdan seguir intensificando consistentemente la cooperación práctica para el desarrollo sustentable del Ártico.

Rusia quiere trabajar con China en la Iniciativa de Progreso Mundial propuesta por este último país, que incluye la participación en actividades del grupo de amigos de la Iniciativa de Progreso Mundial auspiciada por las Naciones Unidas, así como avanzar en la realización práctica de avances científicos y técnicos para identificar nuevas direcciones del crecimiento económico. Ambas partes quieren fortalecer la cooperación en campos como la Inteligencia artificial, el transporte sustentable, el fomento y el uso de las rutas árticas y otros campos, así como trabajar estrechamente en la lucha contra el “cambio climático”.

Advertencias sobre el cambio de la arquitectura de seguridad internacional

En el párrafo 3 las dos partes prestan especial atención a las dificultades mayúsculas de la seguridad internacional. Subrayan que ambas partes piensan que: “Ningún Estado puede o debe sostener su seguridad aparte de la seguridad del resto del mundo y a expensas de la seguridad de otros estados. La comunidad internacional debe comprometerse activamente en la gobernabilidad mundial para garantizar una seguridad universal, amplia, indivisible y perdurable. (…) Esto se corresponde a la preocupación que han expresado repetidas veces las autoridades rusas respecto a la demanda de Rusia de garantías de seguridad perdurable de Europa. Ambas partes reafirmaron su fuerte apoyo mutuo para la protección de sus intereses principales, su soberanía de Estado y su integridad territorial. Manifestaron además su oposición a la intervención de fuerzas externas en sus asuntos internos. La parte rusa reafirmó su apoyo al principio de Una sola China, y confirmó que Taiwán es una parte inalienable de China y se opone a cualquier forma de independencia de Taiwán… Rusia y China se mantienen firmes contra los intentos de fuerzas externas de socavar la seguridad y la estabilidad de sus regiones adyacentes comunes, buscan contrarrestar la interferencia de fuerzas externas en los asuntos internos de países soberanos con cualquier pretexto, (como las) “revoluciones de colores” de la oposición, y aumentarán su cooperación en los campos señalados antes”.

En referencia al actual peligro de guerra que emerge de Europa y a la luz de que, según el documento, algunos estados están alimentando el antagonismo y los enfrentamientos, así como también están haciendo más intensa la rivalidad geopolítica, que socava el orden de seguridad internacional y la estabilidad geopolítica estratégica, ambas partes declaran que ellas se “oponen vehemente a la ampliación cada vez mayor de la OTAN y piden que la Alianza Noratlántica abandone su visión ideologizada de guerra fría, para respetar la soberanía, la seguridad y los intereses de otros estados, la diversidad de su pasado civilizatorio, cultural e histórico, y ejercer una actitud justa y objetiva hacia el desarrollo pacífico de otros estados. (…) Las partes se oponen a la formación de estructuras de bloques cerrados y a los campos opuestos en la región Asia Pacífico y permanecen atentos a los efectos negativos de la estrategia para el Indo Pacífico de Estados Unidos sobre la paz y la estabilidad de la región”.

Las dos partes “se congratulan de la Declaración conjunta de los líderes de los cinco estados poseedores de armas nucleares para evitar la guerra nuclear y evitar las carreras armamentistas y piensan que todos los estados poseedores de armas nucleares deberían abandonar la mentalidad de la guerra fría y los juegos de suma cero, reducir el papel de las armas nucleares en su política de seguridad nacional, el retiro de las armas nucleares desplegadas en el exterior, eliminar el despliegue irrestricto de defensas contra proyectiles balístico (ABM) y dar pasos decididos para la reducción de los riesgos de guerras nucleares y cualquier conflicto armado entre países con capacidades militares nucleares”. Reafirmaron, además, la importancia del Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares como piedra angular del desarme internacional y del régimen de no proliferación de armas nucleares, las partes también declaran su preocupación por el AUKUS (pacto trilateral de seguridad firmado en septiembre de 2021, con el que Estados Unidos y el Reino Unido ayudarán a Australia a obtener submarinos nucleares, e.h.). Las partes declaran que este pacto de seguridad “incrementaría el peligro de proliferación nuclear en la región Asia Pacífico” y debilitaría los mecanismos internacionales de no proliferación y control de armas, con lo que se debilitaría la estabilidad estratégica mundial.

En cuanto al actual conflicto entre Rusia, Ucrania, Estados Unidos, la OTAN y la UE, las partes exigen que Estados Unidos responda “positivamente a la iniciative rusa y que abandone sus planes de desplegar misiles ubicados en tierra de alcance medio y corto en la región Asia Pacífico y en Europa. Las partes seguirán manteniendo comunicación y fortalecerán la coordinación en este asunto”.

Se recalcó una vez más que “la parte china simpatiza y respalda las propuestas señaladas por la Federación Rusa de crear garantías de seguridad obligatorias legalmente en Europa”. Las partes destacan que el desconocimiento de Estados Unidos de varios acuerdos internacional de control de armas tiene un efecto extremadamente negativo en la estabilidad y la seguridad regionales e internacionales. “Las partes expresan su preocupación por el avance de los planes de Estados Unidos de desarrollar defensas de misiles y por el despliegue de sus elementos en varias regiones del mundo, combinados con la capacidad de construir armas nucleares de alta precisión para ataques preventivos y otros objetivos estratégicos”. Las partes se oponen a los intentos de Estados Unidos de “convertir el espacio exterior en una arena de confrontación armada y reiteran su intento de hacer todos los esfuerzos necesarios para evitar la militarización del espacio y la carrera de armas en el espacio”.

Iniciativas internacionales para evitar la guerra

En marcado contraste con las señales provenientes del Reino Unido, así como de Polonia y de los países báltico, el presidente francés, Emmanuel Macron, anunció que visitará Moscú el primer fin de semana de febrero, visita a la que se sumará después la del Canciller alemán, Olaf Scholz, quien, en línea con Italia, quiere darle oportunidad al “diálogo diplomático”. Sólo resta esperar que prevalezca la razón y que se evite el estallido de la guerra.

Es importante que el presidente de Hungría, Victor Orbán, visitara por iniciativa propia al presidente Putin el 2 de febrero y que se presentara con él en una conferencia de prensa conjunta ese mismo día. Esta fue la primera vez que el presidente Putin habló en público desde diciembre pasado cuando hizo presentación de su propuesta de un tratado de Moscú para establecer garantías de seguridad en Europa.

Orbán calificó su visita a Moscú de “pacificadora” y subrayó en una entrevista con la Radio Nacional Húngara que está listo para hacer todo para evitar una nueva Guerra fría. “Mi visita es de paz, porque podría decir que la Unión Europea está unida, lo que significa que no hay un solo líder de la UE que quisiera que estallara un conflicto con la Federación Rusa.” Expresó su esperanza de que Rusia, Estados Unidos y la OTAN lleguen a un acuerdo en el tema de las garantías de seguridad y dijo que consideraba “los acuerdos con la Alianza posibles”. Además de conversar sobre el aumento de los envíos de entregas de gas de Rusia a Hungría en el futuro, habría que destacar que en una entrevista con Izvestia (2 de febrero), el ministro de Relaciones exteriores húngaro, Peter Szijjartó, dijo sentirse complacido por que “Gracias a Dios se había iniciado una ola de diálogo entre Occidente y Rusia”. Destacó que su país “simpatizaba con las propuestas rusas de no expansión de la OTAN hacia el Este”.

*MSIa Informa

Fotos: miapowterr/ThePixelman
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