En México tres de cada diez personas con obesidad pueden tener alguna afectación mental como depresión, ansiedad, trastorno de conducta alimentaria o trastorno de déficit de atención.
La doctora Verónica Vázquez de la Clínica de Obesidad y Trastornos de la Conducta Alimentaria en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, consideró que “lo más importante es detectar estos trastornos en los pacientes con obesidad”.
Dijo la experta que es trascendental se proporcione un tratamiento adecuado e integral para atender ambas enfermedades.
No sólo se debe considerar una dieta, también hay que tomar en cuenta las dificultades que pueden tener en su pensamientos, sus emociones y actitudes, subrayó.
Señaló que las mujeres tienen una mayor tendencia a la depresión, y puede ser como resultado de la presión que se ejerce a la mujer para, además de ser buena ama de casa y madre, debe cumplir con otros roles sociales.
