La diputada Carolina Dávila Ramírez (PRI) presentó una iniciativa que reforma las leyes General para la Atención y Protección a Personas con la Condición del Espectro Autista, Federal del Trabajo, y del Sistema Nacional de Información Estadística y Geográfica, para reconocer como derechos fundamentales de las personas autistas, de sus familias y/o personas cuidadoras, contar con profesionales de la educación para su inclusión en los ámbitos social, educativo y laboral.
El documento incorpora los conceptos de maestro sombra y persona cuidadora, para abonar a la construcción de una sociedad más inclusiva, brindar mejores herramientas para la integración socio-laboral de las personas con Trastorno de Espectro Autista (TEA), y reforzar el papel del Estado como garante y promotor de los derechos de estas personas.
Define al maestro sombra como el psicólogo, educador infantil o pedagogo especialistas en educación especial y trastornos del neurodesarrollo y explica que la persona cuidadora es toda persona que proporcione asistencia o cuidado a personas con la condición del espectro autista para la realización de actividades de la vida diaria, de manera temporal o permanente, y con la cual puede o no existir un vínculo de parentesco.
Asimismo, establece el derecho de la persona autista a tener el acompañamiento de un maestro sombra con base en su diagnóstico particular, para recibir capacitación y formación laboral, “basado en una valoración funcional de intereses, destrezas, actitudes y habilidades”.
La iniciativa
Asimismo, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) promoverá la inclusión de personas con esta condición en el sector laboral público y privado, así como la adaptación de los espacios de trabajo y las condiciones de la jornada laboral a las características del trabajador.
De igual forma, el Subsistema Nacional de Información Demográfica y Social deberá generar un conjunto de indicadores clave que atenderán los temas de población y dinámica demográfica, prevalencia y características de la población con TEA, salud, educación, empleo, distribución de ingreso y pobreza, seguridad pública e impartición de justicia, gobierno y vivienda.
Señala que el autismo es una afección neurológica permanente que se manifiesta en la primera infancia, independientemente del género, la raza o la condición social y económica, caracterizada por algún grado de dificultad en la interacción social y la comunicación, teniendo como consecuencia particularidades psicológicas, conductuales, cognoscitivas y emocionales.
También se puede presentar a través de afecciones comórbidas como epilepsia, depresión, ansiedad y trastorno del déficit de atención e hiperactividad.
Agrega que legisladores de ambas cámaras han buscado visibilizar las barreras y la exclusión de estas personas y sus familias; no obstante, el involucramiento de la sociedad es clave para avanzar en mejorar la calidad de vida este sector de la población, así como a entender, aprender y comprender a las personas autistas para su inclusión social, educativo y laboral.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que uno de cada 100 niños tiene autismo. En México, aproximadamente 400 mil niñas y niños mexicanos viven con TEA; sin embargo, sólo uno de cada 115 es diagnosticado.
