Diputados, ministros en retiro, juristas y especialistas participaron en la mesa de discusión del seminario Autonomía e Independencia Judiciales, División de Poderes y Democracia.
La presidenta de la Comisión de Justicia, diputada Pilar Ortega Martínez (PAN), resaltó que el seminario abona a dilucidar cuestiones tan complejas como determinar cómo afecta al sistema democrático y al principio de representatividad que las y los legisladores hayan aprobado una norma abiertamente inconstitucional.
También, analizar cuáles serán los alcances de la afectación a la legitimidad del Poder Judicial en el eventual caso que esta norma que vulnera la independencia judicial llegue a aplicarse, y cómo trasciende para el principio de paridad de género en el sentido de que postergaría la posibilidad de que el más alto tribunal del país pueda ser presidido por una mujer.
En riesgo, división de Poderes, federalismo y municipalismo
El diputado Porfirio Muñoz Ledo (Morena) afirmó que estamos decayendo muy rápidamente en un tono, en un talante de la política, propio de la toma del poder por una dictadura y estamos, todos los días, poniendo en juego que las decisiones del Ejecutivo corresponden a una democracia constituida.
Consideró que lo más doloroso de este asunto que nos concierne a los legisladores, que delante de nuestros ojos el Ejecutivo dio órdenes, sin cambiar una sola coma, de que se aprobara el Décimo Tercero Transitorio de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación.
Pidió de los legisladores una actitud constitucional, porque también son garantes de la Constitución y la hemos violado.
Señaló que está en riesgo la división de poderes, el federalismo y el municipalismo.
Son problemas de gran calado y debiéramos empezar a pensar, subrayó, aunque sea a contrapelo, en un nuevo esquema constitucional, no para justificar violaciones que se están cometiendo, sino para desahogar de un modo histórico los problemas que está viviendo el país.
Autonomía judicial, es una precondición del ejercicio democrático
José Ramón Cossío Díaz, ministro en retiro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), expresó que el modelo democrático que se ha construido por décadas no es puro; lo que se ha hecho, es construir la democracia a partir de un conjunto de reglas procedimentales, reglas orgánicas y reglas sustantivas, para tratar de encauzar el principio y el ejercicio democrático. Además, la democracia no puede eliminar a los contrincantes políticos ni a las minorías.
Precisó que los jueces constitucionales tienen que mantener una lógica propia y de salvaguarda exclusiva de la Constitución o de las reglas del juego democrático; lo que no pueden hacer es subordinarse o identificarse con el proceso político que está dando su dinámica a la democracia.
La autonomía judicial es una precondición del ejercicio democrático y perder la autonomía de los órganos jurisdiccionales o la independencia de sus miembros, es un anticipo a un descarrilamiento a las funciones ordinarias de la propia democracia.
Destacó que la reforma al Artículo Décimo Tercero Transitorio es una norma claramente anticonstitucional. Añadió que el ejercicio democrático que mayoritariamente se hizo en las cámaras de Diputados y Senadores para introducir dicho artículo, lastima la autonomía del Poder Judicial de la Federación, porque es el Presidente de la República quien determina la duración del mandato del presidente de la SCJN, al ser el líder político y moral de esas mayorías; sí, hay una indebida intromisión.

