Ubicada en Nueva Orleáns y construida en 1836, el llamado Palacio del Sultán tiene una tétrica historia.
Se dice que un turco, aparentemente un sultán, compró la propiedad y cubrió en su totalidad las ventanas, además de añadir candados y rejas a los exteriores.
Cada noche, se llenaba de visitantes que disfrutaban las fiestas que realizaba el dueño de la casa, hasta que un día, un caminante vio sangre que escurría de la puerta.
CUANDO LA POLICÍA LLEGÓ, DESCUBRIÓ LOS CUERPOS DE HOMBRES, MUJERES Y NIÑOS DESMEMBRADOS Y ESPARCIDOS POR TODA LA PROPIEDAD.
En el patio había una tumba recién cavada en donde estaba el cuerpo del emperador.
La leyenda cuenta que el dueño no era sultán, sino su hermano que escapó a Estados Unidos llevándose a las mujeres e hijos del verdadero monarca.
Cuando se enteró de lo ocurrido, el emperador ordenó que mataran a todos los habitantes de la mansión.
Foto: blende12
