México constituye la nación latinoamericana donde hay más perros abandonados y el desarrollo de la primera croqueta anticonceptiva es un gran paso para cesar la sobrepoblación.
Alex Lora dio en el blanco cuando indicó: «a nadie le importa mi porvenir, está escrito que tengo que sufrir», destino que comparte con el más de millón de perros callejeros que vagan por la CDMX sin hogares, el 70 por ciento de los cuales fueron abandonados por sus dueños.
Y eso sólo en la capital, pues México preside el listado de las naciones de América Latina con más perros extraviados o abandonados, una cifra que supera los 23 millones. Y va en aumento, pues de acuerdo a cifras a la Asociación Mexicana de Médicos Veterinarios Especialistas en Pequeñas Especies, esta población incrementa un 20 por ciento cada año.
Sobrepoblación canina callejera que permite la proliferación y el contagio de todo tipo de enfermedades virales, infecciosas, respiratorias y gastrointestinales.
Para controlar la reproducción invasiva, Sheila Irais Peña, estudiante de doctorado de la Universidad Nacional Autónoma de México ideó una solución; croquetas anticonceptivas para disminuir (y en el mejor de los casos cesar por completo) la reproducción de los perros en las calles.
Así, trabaja en un “producto natural”, compuesto por hormonas sexuales como progestinas y andrógenos (para el sexo femenino y masculino, respectivamente) que funcione para el control de la reproducción, y enfocado en la inhibición de hasta dos “celos” al año para las perras.
Todos los días un perro sin hogar defeca 400 gramos y orina 800 mililitros, casi media tonelada diaria de desechos, 182 toneladas anuales.

