En Estados Unidos, la inflación marcó un nuevo récord el pasado mes de febrero, impulsada en particular por el sustancial incremento de los precios de la gasolina, tras el inicio de la guerra en Ucrania.
Según el índice de precios al consumidor (IPC) publicado por el Departamento de Trabajo, con respecto al mes previo, el aumento de febrero fue de 0.8 por ciento.
Los precios del combustible explican casi un tercio de este incremento, con un aumento de 6.6% con respecto a enero.
Expertos prevén que la gasolina debería seguirá subiendo en marzo, pues el precio del barril se acerca a su máximo histórico desde 2008.
En los últimos doce meses, la inflación fue de 7.9%, la más alta desde enero de 1982, hace cuatro décadas.
