Estados Unidos recomendó a sus ciudadanos que no viajen a Japón, sede de los cercanos Juegos Olímpicos, arguyendo el creciente riesgo generado por el COVID-19.
El anfitrión de la justa olímpica ha sido duramente criticado por su lenta tasa de vacunación, ya que solo el 2 % de los 125 millones de habitantes de dicha nación asiática han recibido la inmunización contra el nuevo coronavirus.
Para controlar el número de visitantes, Japón limitó el número de invitaciones para las federaciones deportivas del evento y organismos.
Los anfitriones de los Juegos aspiran a que visiten Japón unos 90 mil representantes y extranjeros, o quizá menos, la mitad de la cifra que se tenía prevista antes de posponer el evento en 2020.

