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Formar ingenieros no significa dejar las raíces fuera de las aulas: Llaman a jóvenes a negarse a ocultar su identidad materna

OAXAQUEÑLO, INGENIERO, ALBAÑIL, OAXACA/ REBECA CRUZ GALVAN en Pixabay

Desde el Congreso, orador mixteco exige validar las lenguas originarias frente a los idiomas extranjeros.

Ivette Sosa

Las lenguas originarias del territorio mexicano no constituyen piezas estáticas de exhibición de un pasado histórico, sino vectores vivos de conocimiento, ciencia e identidad indispensables para el desarrollo contemporáneo.

En el marco del ciclo de sesiones “Las Lenguas toman la tribuna”, la Cámara de Diputados recibió el testimonio directo de Hilario López Merino, hablante nativo de la lengua mixteca, originario de la Costa de Oaxaca y actual estudiante de Ingeniería en el Instituto Tecnológico de Zacatepec.

Su intervención en la máxima tribuna del país fue un firme llamado a romper el cerco de silencio y discriminación que por décadas arrinconó a los idiomas maternos del país.

El universitario de la estructura del Tecnológico Nacional de México (TecNM) habló sobre la urgencia de que las expresiones indígenas se escuchen de forma cotidiana en las escuelas, las universidades, los hogares, los comités comunitarios y el Congreso.

López Merino refirió que portar una lengua materna equivale a resguardar una manera única e irrepetible de comprender el universo, la familia y la naturaleza.

Sostuvo que, lejos de ser un motivo de vergüenza o una justificación para el repliegue social como ocurrió en épocas pasadas, reconocer las raíces originarias dota de fortaleza competitiva a las juventudes y diversifica los pilares del acuerdo democrático de la nación.

Ciencia, tecnología e inclusión curricular

Uno de los puntos medulares del mensaje de López Merino fue la desmitificación de que el conocimiento científico y la identidad originaria son conceptos excluyentes.

El futuro ingeniero puntualizó que es plenamente factible dominar las matemáticas avanzadas, la informática y los procesos de innovación industrial, sin sacrificar la herencia lingüística aprendida en el núcleo familiar.

En ese sentido, el ponente hizo un reconocimiento a las políticas de inclusión de su casa de estudios, el Instituto Tecnológico de Zacatepec.

Resaltó que en dicha institución se comprende de forma pragmática el valor de las lenguas originarias como riqueza cultural formal, permitiendo que la formación lingüística de un alumno, no se restrinja de manera exclusiva a la validación de lenguas extranjeras tradicionales como el inglés, el francés o el alemán.

Afirmó que el mixteco y demás idiomas maternos pueden ser plenamente reconocidos para acreditar el requisito lingüístico de titulación, marcando una pauta progresista aplicable para el resto de las universidades del país.

El llamado generacional: Evitar la extinción del mundo

En el cierre de su alocución, López Merino dirigió un enérgico mensaje a la niñez y juventud del país que habla alguna lengua materna, exhortándolos a resistir los embates de la estigmatización mediática y urbana.

No permitan que nadie les haga pensar que su lengua vale menos. Háblenla, enséñenla, compártanla y escríbanla con sus padres y hermanos. Siéntanse orgullosos de ella, exclamó el orador desde la tribuna del Congreso.

Cuando una lengua deja de hablarse de forma definitiva -apuntó-, la sociedad civil no solo pierde un glosario de palabras aisladas, sino que sufre la desaparición irreversible de una ventana humana y ética para interpretar y resolver los problemas reales de la comunidad.

Fotos: Pixabay
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