junio 12, 2024

Fue inevitable, Ver tus ojos posados en esta piel, Sentir tu aire avanzar, Y seguir tus manos en ti y en mí

Fue inevitable, Ver tus ojos posados en esta piel, Sentir tu aire avanzar, Y seguir tus manos en ti y en mí

July Buendía

Ayer,

Preguntabas si esa imagen me pertenecía,

Si realmente era yo,

…y fue divino,
Completamente divino.

Pude pensarte recorriendo mis líneas,

Entintadas de blanco y negro,

De encajes sublimes,

Sobre un espejo que guardan,

Mi verdadera yo.

Tuve el placer de imaginar tu mirada,

Estancada en cada curva,

En cada perla,

Descubriendo lo profundas e inquietas que son.

Te vi escudriñar,

Mis pliegues tibios con avidez,

Y también con temor,

…y me gustó.

Me gustó verte.
Me gustó sentirte.
Me gustó ser yo.

Ases de luz que me visitan,

Sin saber si soy.
Miradas que me traspasan delante de ti,

Ofuscando tu empeño por ceñirme,

Por dejarme vivir.

Rabia retraída,

Ante la exposición del nocturno de mi piel,

Que al sentirse libre,

Vuela atrevida en tremor de espuma,

Sin estrellas,

Sin sol. 

Indiscreción marina,

…deliciosa como él.

Te observé,

Viéndome a través de la imagen fija,

De una mujer que se mostró como yo:

Desnuda,

Plena y azul,

…y sentí lo indescifrable.

Me revolqué delante de esa imagen plana y vacía,

Reclamando mi posesión.

Te pensé tantas y tantas veces,

Soñando con descubrir cada palmo,

Cada curva,

Cada perla café…

Fue inevitable,

Ver tus ojos posados en esta piel,

Sentir tu aire avanzar,

Y seguir tus manos en ti y en mí.

¿Qué si soy yo la de esa imagen fija y dual?

Sí mi amor, soy yo.
Soy yo en ti…

Foto:  StockSnap/Pixabay 

About The Author

Soy escritora, poeta erótica, ensayista, abogada y docente. Me dedico también a las RRPP y comercialización en medios impresos. Me apasionan las letras, la comunicación y la narrativa.

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