mayo 25, 2026

Fue la fiebre amarilla quien acabó con los matones de la Costa

Fue la fiebre amarilla quien acabó con los matones de la Costa

Arturo Rios
Se llama Costa Grande a la franja costera del estado de Guerrero, comprendida entre el Puerto de Acapulco y el límite con Michoacán, marcado por el Río Balsas.
El bautizo de las dos costas se lo debemos a Hernán Cortés, quien determinó que la Costa Chica se medía de Acapulco a Huatulco, Oaxaca y Costa Grande, del mismo puerto a Mazatlán.
En 1811
Acapulco estaba entregado a la embriaguez y, en San Jerónimo, no podía salir una joven sin que los libertinos no la molestaran y burlaran públicamente. En Atoyac, tuvo lugar la fundación de la Parroquia de San Bartolomé Apóstol de Tecpan de Galeana.
Tecpan estaba infestado de ladrones
Al grado que los propietarios de fincas se refugiaron en las poblaciones vecinas, para salvar su vida por los ávidos de sangre que estaban en los pueblos costeños.
Los pudientes, cansados, hicieron justicia por propia mano matando a los ladrones; acabaron con sus familias.
Había mucho desorden, en los pueblos de Atoyac, Tecpan y Petatlán, y el pueblo en masa rogó al Ser Eterno que les mandara un remedio para tantos males; y ese Dios que no se hace sordo para quien verdaderamente lo invoca, les dio respuesta.
Llegó la fiebre amarilla a Acapulco y Tecpan
Por lo que los maleantes que quedaban, vomitaban sangre. La enfermedad les pegó a los forasteros y a los criollos de conducta pésima en contra de los calmados pobladores.
Del trabajo del Pbro. Lic. Juan Carlos Flores Rivas.
Foto: jack2562

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Soy un hombre y periodista independiente, no tengo partido político. La crítica es mi posición. Me titulé a los 65 años y tengo 74. Mi vida es el Periodismo.

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