Cierre definitivo al mercado de fauna exótica
Ivette Sosa
Con el objetivo de erradicar de fondo el cautiverio doméstico de especies exóticas y asfixiar su proliferación en el mercado negro digital, la diputada Maribel Martínez Ruiz (PT), impulsó una reforma estructural a la Ley General de Vida Silvestre.
La iniciativa busca decretar una prohibición absoluta y sin excepciones para evitar que animales silvestres —como los grandes felinos—, sean utilizados como mascotas o animales de compañía en domicilios particulares.
La propuesta, turnada de inmediato a la Comisión de Medio Ambiente y Recursos Naturales de San Lázaro, endurece la política de bienestar animal e introduce sanciones económicas severas que alcanzan las 50 mil Unidades de Medida y Actualización (UMA) para frenar la posesión, reproducción y comercialización de estas especies.
Los ejes de la reforma a la Ley de Vida Silvestre
Se proyectan sanciones económicas que van desde las 50 hasta las 50,000 UMAs a los infractores que retengan fauna silvestre fuera de su hábitat.
Cero tolerancia a criaderos comerciales: La venta o reproducción con fines comerciales de especies exóticas será causa de revocación inmediata para las Unidades de Manejo para la Conservación de Vida Silvestre (UMAs autorizadas) y predios confinados.
La reforma deroga la facultad de los estados para crear y administrar padrones de mascotas de especies silvestres y aves de presa, cerrando cualquier ventana de legalización.
El marco legal endurecerá los conceptos de mascota y animal de compañía para impedir que lagunas legales permitan la posesión de ejemplares de alta peligrosidad.
Freno al comercio digital y las deplorables condiciones de cautiverio
En la exposición de motivos de la propuesta, Martínez Ruiz alertó sobre la proliferación de videos y denuncias en redes sociales que documentan casos de felinos y otras especies exóticas mantenidas en condiciones deplorables dentro de residencias privadas.
Asimismo, advirtió que el comercio digital de fauna se ha disparado de forma alarmante en los últimos años. Aunque la Cámara de Diputados ya había aprobado restricciones en abril de 2022, la legisladora puntualizó que las reglas actuales no son absolutas y permiten la posesión si se cumplen ciertos trámites.
Esta iniciativa busca atender el problema de fondo mediante una prohibición total de la actividad. También abarca directrices estrictas de bienestar animal dirigidas a los tres órdenes de gobierno —Federación, estados, municipios y alcaldías de la Ciudad de México—.
Las autoridades estarán obligadas a adoptar protocolos rigurosos de trato digno durante el entrenamiento o el eventual sacrificio de ejemplares de fauna silvestre, con el fin de eliminar por completo la tensión, el sufrimiento, los traumatismos y el dolor innecesario.