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¿Habrá una crisis de la deuda pública en los EUA?

Foto: Pixabay

DÓLAR

¡Insustentable! Esta es la evaluación casi unánime de la deuda pública de Estados Unidos. Ya sobrepasó los 39 billones. En octubre pasado, era de 38 billones y en agosto fue de 37 billones.

Mario Lettieri y Paolo Raimondi, desde Roma*

En enero de 2024, la deuda llegaba a 34 billones y en noviembre del mismo año ascendió a 36 billones. Una enorme deuda dejada por Joe Biden. En realidad el disparo fue resultado de la crisis del Covid-19.

Pero la emergencia parecía haber terminado. Entonces, Donald Trump aceleró el ritmo de los préstamos estadounidenses a un nivel sin precedentes.

De los 39.2 billones, 9.4 de ellos (casi un tercio) son posesión de entidades extranjeras, principalmente Japón, Reino Unido y China. Los bancos centrales ahora detentan aproximadamente 43% de los títulos del gobierno de los EUA en manos de inversionistas extranjeros, una caída en relación a los 65% de diez años atrás.

El restante, 17.7 billones, lo tienen inversionistas domésticos, fondos, bancos, personas físicas y otros. 4.5 billones están bajo custodia de la Reserva Federal y 7.6 billones están en diversas cuentas intergubernamentales-

El déficit presupuestario federal para el año fiscal 2025, ya se ubica en la impresionante marca de 1.8 billones. Y, en el presupuesto 2027 destinado al Departamento de Guerra, hay más de 1.5 billones de dólares, el aumento anual más grande en los gastos de defensa desde la Segunda Guerra Mundial.

El Comité para un Presupuesto Federal Responsable (CFRB), órgano de fiscalización apartidista, estima que esa política resultaría en un aumento de 5.8 billones en los gastos totales de defensa de 2027 a 2036, con un impacto en la deuda nacional de 6.9 billones.

La política arancelaria de Trump, también tiene efectos desestabilizadores y recesivos

Además, promueve recortes de impuestos no financiados bajo la “Ley Muy Bonita” (One Big Beautiful Bill). De acuerdo con la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO), la agencia federal que presta asesoría económica al Congreso, estos recortes de impuestos ampliarán aproximadamente en 3.4 billones de dólares al déficit presupuestal en la próxima década. Esto sin considerar los efectos de la guerra con Irán.

Los títulos del Tesoro y el dólar estadounidense, tradicionalmente considerados activos seguros, están en proceso de separación. Desde la crisis de 2008, la diferencia entre el valor del dólar, todavía la moneda de referencia mundial, y los títulos del Tesoro, también han aumentado.

Los inversionistas perciben un riesgo mayor en mantener la deuda pública estadounidense, lo cual puede levantar cuestiones sobre préstamos futuros. La “Fed” también publicó un estudio sobre el “Desacoplamiento del Privilegio del Dólar y del Tesoro” (Decoupling Dollar and Treasury Privilege).

Tradicionalmente, los inversionistas aceptaban un rendimiento menor – o menores tasas de interés- en los títulos del Tesoro, debido a su seguridad y liquidez percibidas. Al comprar un título, ellos podían revenderlo o empeñarlo casi de manera instantánea por dinero en cualquier lugar del mundo. Hoy, ese “privilegio” está desapareciendo, debido a la deuda pública estadounidense en niveles sin precedentes.

De acuerdo con el estudio citado, dos factores están acelerando el desacoplamiento. Primero, hay una escasez de préstamos en dólares, ya que las regulaciones promulgadas después de la crisis financiera global de 2008 limitaron la capacidad de los bancos de hacer préstamos en dólares. El premio que los compradores fuera de Estados Unidos pagan para comprar dólares aumentó, en la medida en que la capacidad de préstamo disminuyó.

En segundo lugar, hay un exceso de oferta de los títulos del Tesoro. Desde 2008, Estados Unidos inundaron el mercado global con títulos, reduciendo su valor. En 2025, el valor de los títulos en circulación llegará a 31 billones de dólares contra los 5 billones de 2008.

El gobierno estadounidense enfrenta un dilema crucial

Mientras más deuda emite, más corroe el “privilegio” de los títulos del Tesoro. En consecuencia, los inversionistas pueden exigir retornos más altos para mantener un título más riesgoso, y los costos para el gobierno de EUA pueden aumentar.

Hasta el mismo Jerome Powell, quien está por dejar el cargo de presidente de la Reserva Federal y acaba de decidir mantener las tasas de interés sin cambios, a pesar de las reiteradas peticiones de Trump por una reducción, afirmó que, aunque no considere la nacional de 39 billones, inmediatamente “peligrosa”, “la trayectoria de la deuda es insustentable. Esto no acabará bien, a menos que hagamos algo en breve”. El problema, dijo, es su tasa de crecimiento: “La deuda en el gobierno federal está creciendo sustancialmente más rápido que nuestra economía”.

Por si las dudas, incluso Jamie Dimon, el poderoso CEO de JP Morgan, y varios otros banqueros y financieros de alto escalafón, han expresado serias preocupaciones sobre las perspectivas a largo plazo de los mercados de títulos.

De acuerdo a Dimon, el aumento de la deuda pública global, incluyendo la de EUA, puede llevar a “algún tipo de crisis de títulos”, si los planificadores de políticas no actúan proactivamente.

Los riesgos se están acumulando en múltiples frentes: Geopolítica, conflictos, precios de petróleo y crecientes déficits son una peligrosa combinación que puede desencadenar tensiones más serias en los mercados.

*MSIA Informa

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