Giro ético en la legislación federal: Reforma busca armonizar el derecho animal con la evidencia científica.
La relación entre los seres humanos y los animales ha experimentado una profunda transformación global durante las últimas décadas. La transición de una concepción meramente instrumental hacia un entendimiento ético, científico y jurídico, exige reformas estructurales en el marco normativo mexicano.
Ante este imperativo, la diputada Xóchitl Teresa Arzola Vargas (Morena) presentó una iniciativa para reformar el artículo 4° de la Ley Federal de Sanidad Animal.
El objetivo central es modificar el concepto técnico de animales vivos para definirlos formalmente como seres sintientes.
La legislación vigente reduce a los animales a la categoría de meros objetos al omitir cualquier referencia a su capacidad de percibir el entorno.
Actualmente, la ley solo los describe de forma biológica como especies vivas ajenas al medio acuático. Esta definición resulta obsoleta e incompatible con los conocimientos científicos contemporáneos, los cuales demuestran, de manera contundente, que numerosos animales poseen sistemas nerviosos complejos que les permiten experimentar sensaciones físicas y estados subjetivos complejos como dolor, placer, miedo y estrés.
Armonización con estándares internacionales
El documento busca actualizar el marco jurídico nacional alineándolo con experiencias legislativas locales exitosas (como la Constitución de la Ciudad de México) e instrumentos internacionales de vanguardia.
Entre ellos, destaca la Declaración Universal sobre el Bienestar Animal (DUBA), la cual estipula que los animales poseen necesidades de desarrollo y bienestar que los Estados deben respetar obligatoriamente.
De acuerdo con la legisladora Arzola Vargas, el reconocimiento legal de la sintiencia animal cumple con una función pedagógica y social prioritaria.
Al integrar este concepto en la ley, el Estado mexicano establece un mensaje claro sobre la importancia de la empatía, contribuyendo a la construcción de una cultura de convivencia más responsable.
La iniciativa ya fue turnada a la Comisión de Medio Ambiente y Recursos Naturales para su correspondiente estudio, análisis técnico y dictamen.
