En Florida, un hacker entró en la red de ordenadores de una usina de agua, e intentó contaminarla con un aditivo químico, informó la Policía.
El ataque fue advertido por el personal y se hicieron todas las correcciones para que ninguna persona de un suburbio de la ciudad de Tampa corriera peligro.
Bob Gualtieri, sheriff del condado de Pinellas, indicó que ese ciberataque demostró el peligro que representan los hackers para la infraestructura de Estados Unidos.
La intrusión en el sistema informático de la planta de tratamiento de agua de Oldsmar fue advertida por un técnico que vio que el cursor de su mouse se movía en forma remota y buscaba activar el comando que regula la cantidad de hidróxido de sodio en el agua.
Esa sustancia, que regula la acidez del agua, se torna corrosiva y peligrosa si se administra en forma elevada.
