Los llamados “Productos Químicos para Siempre” aparecen por todas partes. Los usamos a diario, en todo momento, en nuestros hogares y oficinas: Limpiamos nuestras casas con ellos, cocinamos con ellos y, según un nuevo estudio, también nos higienizamos con ellos.
Una reciente investigación halló concentraciones de “químicos para siempre” en el papel higiénico, y si bien no indaga sobre las consecuencias para la salud de los consumidores, refiere que se trata de una fuente de contaminación acuífera significativa en todo el orbe.
Un reporte publicado en Environmental Science & Technology Letters, encontró evidencia de productos químicos perfluorados o polifluorados, también conocidos como PFAS, en el papel higiénico.
Un equipo de científicos, liderados por investigadores de la Universidad de Florida, concluyó que el elemento básico del baño podría ser una fuente de estos químicos que ingresa a los sistemas de tratamiento de aguas residuales de modo universal.
La principal característica de los PFAS
Es que son moléculas muy resistentes, muy poco reactivas, inertes frente a otras substancias.
Como se degradan muy lentamente, una vez cumplida su función, tenderán a acumularse en el ambiente o en los organismos.
La OCDE reconoce por lo menos 4,730 PFAS diferentes, pero PubChem registra… ¡unos 6 millones de moléculas!
Desde que se comenzaron a fabricar, en 1948, ya se han acumulado cantidades industriales para contaminar aguas, campos y organismos.
Y sustancia artificial que se acumula en el organismo, seguramente será perjudicial para la salud. Los PFAS no son la excepción y ya se han demostrado algunos riesgos probables.

Para el estudio
Los científicos analizaron muestras de papel higiénico de cuatro regiones (África, América del Norte, América del Sur y Central y Europa Occidental) entre noviembre de 2021 y agosto de 2022.
Detectaron seis tipos de PFAS en las muestras de papel higiénico y dijeron que uno en particular, el diPAP 6:2, fue especialmente prevalente. Empero, la absorción cutánea de estas substancias es relativamente baja.
Si bien los investigadores de la Universidad de Florida no analizaron los riesgos para la salud, sí correlacionaron sus resultados con la presencia diPAP 6:2 registradas en análisis existentes de muestras de aguas residuales en seis naciones.
Concluyeron que el papel higiénico debe considerarse como una fuente potencialmente importante de PFAS, que ingresa a los sistemas de tratamiento de aguas residuales en todo el planeta.
El cuestionamiento ahora es, ¿Cómo podemos limitar el uso de PFAS en una amplia gama de productos de uso diario en nuestros hogares y oficinas, como es el papel higiénico?

