Francisco Rodríguez*
En ese tenor, no estaría nada mal si el Presidente Joe Biden envía otra vez, a México, a su secretario de Estado a dar otro hipotético jalón de orejas al oriundo del villorrio Tepetitán.
A decirle ahora a López Obrador –en palabras del patriota húngaro Lajos Kossuth (1802-1894)– que “la neutralidad, como principio inmutable, es una prueba de debilidad.” Y hasta hace casi un quinquenio la política exterior mexicana no era débil, gozaba del respeto mundial.
Ello resulta peor, todavía, cuando se esgrime esa neutralidad ante situaciones que indignan a cualquier humano, cual ha sido el ataque terrorista a civiles en Israel, perpetrado el pasado fin de semana.
El Presidente de México se ampara a conveniencia en la Doctrina Estrada –mal recitada en sus matinés–, arguyendo la no intervención en asuntos internos de otras naciones.
Y es, a conveniencia, porque no pocas veces ha metido sus narices en Cuba, Nicaragua, Venezuela, Bolivia y, como se apuntó al inicio de este escrito, en Perú.
AMLO y sus cuatroteros –como el vocero de Claudia Sheinbaum, Gerardo Fernández Noroña y varios textoservidores del establo de Jesús Ramírez Cuevas— confunden al brazo armado de Hamas con Palestina.
Y en ese tenor nada veladamente apoyan al terrorismo, como bien denunció la embajadora israelí en nuestro país Einat Kranz Neiger.
¡No señores!, No se trata de atacar a Palestina, que bastante ha sufrido desde casi siempre. Tampoco de defender a Israel a ultranza. Hay víctimas en ambos lados del conflicto.
Al final del cuarto día de la conflagración, por ejemplo, se reportaban más de 900 fallecidos y más de 2 mil 600 heridos en Israel, mientras que las autoridades en Gaza informaron que al menos 687 palestinos habían muerto y al menos otros 3 mil 726 se reportaban heridos.
El gobierno de Benjamín Netanyahu, de otra parte, reportó que al menos mil 500 combatientes de Hamas muertos fueron hallados en Israel y alrededor de la Franja de Gaza la madrugada de este martes, hora de México.
No obstante, el mismo gobierno israelí ha abierto las puertas a los habitantes de Gaza que también son víctimas de estas primeras escaramuzas.
¡No se enreden señores cuatroteros! Condenen los actos terroristas, como hacemos la mayoría de los mexicanos. Es como si desde afuera de nuestro territorio confundieran la violencia terrorista de los cárteles con todo el país.
Palestina no es Hamas. Ni Hamas es Palestina. Así como México no es el CJNG. Ni el CJNG es México. Así que, ¡aguas!, Blinken podría regresar para alinearlos.
Indicios
Tampoco se trata, por supuesto, de hacer un llamado a los gringos como recién hiciera el ex mandatario Felipe del Sagrado Corazón de Jesús Calderón Hinojosa quien, en una conferencia en Madrid, bajo el cobijo del organismo ultraderechista de José María Aznar, pidió que los estadounidenses estén abiertamente metidos en el proceso electoral que, muy adelantado, ya está aquí en curso.
Si el ex panista necesitó a los vecinos del norte para encaramarse fraudulentamente en la Presidencia de la República, en 2006, es una cuestión que más temprano que tarde se sabrá.
Y también tarde y repitiendo las argucias de su eternamente imitado López Obrador, Claudia Sheinbaum condenó el terrorismo y defendió la creación de un Estado Palestino. ¿Qué pasó con el Shemá Israel, señora “corcholata”?
Xóchitl Gálvez, en cambio, fue de las primeras en condenar la mortal lanzada de Hamas en territorio israelí. Eso ha dado pie a que los chairos, amlovers y cuatroteros la critiquen dizque por hacer campaña con la sangre de las víctimas y no, no tienen razón.
¿Qué ha hecho el embajador de México en Palestina, Pedro Blanco Ornelas? ¿Qué apoyo brinda a los mexicanos secuestrados por Hamas? Ya debió haber establecido comunicación con la rama civil de Hamas para identificar a los mexicanos y sus familiares para 1. que no los maten; y 2. para que los dejen volver a México. Esto, por supuesto, no tiene relación con la neutralidad.
Quienes conocen al diplomático lo consideran egocéntrico y autoritario, amén de lento para reaccionar. Es tan prepotente que, cuando fue cónsul en Seúl, quiso darle órdenes al embajador.
Mauricio Escanero Figueroa, embajador de AMLO en Israel, tampoco canta mal las rancheras. Durante las primeras horas tras los ataques mantuvo cerrada la sede de la legación y nuestros connacionales tuvieron que acudir a otras representaciones diplomáticas en busca de auxilio. Con razón se hablaba de que el hidalguense Omar Fayad, podría sustituirlo. ¿Todavía?
Y apenas había levantado el vuelo cuando los pilotos se dieron cuenta de que no llevaban suficiente combustible en el segundo de los aviones de la Fuerza Aérea Mexicana por lo que tuvieron que regresar a la base aérea de Santa Lucía. Signo característico inequívoco de la 4T.
Y por hoy es todo. Le deseo, como siempre, ¡buenas gracias y muchos, muchos días!
