Buscan elevar multas y encarcelar a redes organizadas de contrabando ecológico
Ivette Sosa
El lucrativo negocio del tráfico ilegal de flora y fauna en México dejará de ser castigado con penas leves que favorecen la impunidad de las redes criminales. Con el objetivo de endurecer de manera contundente el castigo para quienes destruyen el patrimonio ecológico, el diputado Carlos Ignacio Mier Bañuelos, integrante del Grupo Parlamentario de Morena, presentó una iniciativa para reformar el artículo 420 del Código Penal Federal.
La propuesta busca elevar de manera sustancial las penas de cárcel y las multas económicas, enviando un mensaje de cero tolerancia del Estado frente a la delincuencia ambiental.
La iniciativa, turnada a la Comisión de Justicia para su análisis, plantea modificar la escala de castigos vigente —que actualmente contempla de uno a nueve años de prisión— para establecer una nueva sanción base de cuatro a doce años de cárcel y de mil a cinco mil días de multa.
Asimismo, la reforma introduce un agravante severo:
La pena se incrementará hasta en una mitad más (alcanzando un máximo de 18 años de reclusión) si se demuestra que la conducta se realiza con fines netamente comerciales o bajo la participación de dos o más personas de manera organizada.
Candados para castigar de acuerdo con el daño ambiental
El dictamen estipula que las sanciones máximas se aplicarán obligatoriamente cuando el contrabando involucre especies catalogadas como amenazadas, sujetas a protección especial o en peligro de extinción.
Para evitar interpretaciones ambiguas en los tribunales, el proyecto incorpora un párrafo técnico que mandata a los jueces a individualizar el castigo considerando cinco variables críticas:
🔎 Criterios de individualización penal
- 🦏 Número total de ejemplares, productos o subproductos involucrados.
- ⚠️ Categoría de riesgo específica de la especie afectada.
- 🪵 Grado de afectación real o colapso ocasionado al ecosistema.
- 💵 Finalidad comercial o de distribución ilícita de la conducta.
- ⚖️ Circunstancias particulares de violencia o dolo en su comisión.
Así, la ley protegerá con mayor rigor las restricciones vigentes sobre la captura o muerte de tortugas y mamíferos marinos, la recolecta de subproductos en veda, y el comercio ilegal de especies de alto valor comercial como el abulón, camarón, pepino de mar y langosta en cantidades superiores a diez kilogramos.
Las penas actuales ya no disuaden al crimen
En su exposición de motivos, el diputado Mier Bañuelos argumentó que el actual Código Penal Federal padece un rezago operativo severo.
La experiencia de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y de los ministerios públicos demuestra que las penas actuales no generan un efecto disuasorio real frente a una actividad ilícita que reporta ganancias multimillonarias equiparables a otros delitos transnacionales.
Fortalecer el marco punitivo dotará a los jueces de herramientas jurídicas más eficaces para combatir el ecocidio. Además de proteger la biodiversidad mexicana, la aprobación de esta reforma garantizará sanciones proporcionales al daño infligido contra los recursos genéticos y naturales del país, blindando el desarrollo sostenible y alineando la legislación mexicana con los convenios internacionales más estrictos en materia de bioseguridad.
