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El politólogo ruso Serguéi Karaganov*, en su su artículo, ¿Una crisis de purificación?, analiza que la crisis presente se caracteriza por la aparición simultánea de hechos como la pandemia y sus consecuencias económicas, el desplome del orden de la posguerra, la creciente inestabilidad estratégica internacional, la amenaza de un nuevo gran conflicto y la crisis civilizatoria de Occidente, con la erosión de los valores prevalecientes de los últimos siglos.
El sito Sputnik Serbia publicó una entrevista con Karaganov, la cual, aunque enfocada en problemas de los Balcanes, le permitió agregar algunas precisiones sobre el cuadro mundial, las cuales complementan las conclusiones del artículo mencionado.
Está en marcha, dice Karaganov, una competencia ideológica potencialmente más aguda que la librada entre capitalismo y comunismo, que abarca a la mayoría de la humanidad defensora de valores humanos normales y a las élites occidentales, que defienden valores post humanos. Según él, la Guerra fría 2.0
Comenzó hace mucho tiempo, y tiene un carácter mucho más grave que la anterior. Cuando decimos que se fue, tan sólo estamos tratando de mentirnos y de tranquilizarnos. Pero ella ha ocurrido en los ámbitos geopolítico y económico, y es mucho más feroz que la anterior, porque China está venciendo en términos geoeconómicos y Rusia ocupó, definitivamente, la supremacía militar de Occidente. Y apareció un poderoso componente ideológico, al cual no ponemos atención. Está en marcha un choque entre personas y naciones que defienden valores humanos normales y las medidas de las élites de Occidente que defienden valores post humanos.
Occidente está, en primer lugar, perdiendo en términos geopolíticos; Rusia y China le arrancaron la supremacía militar que mantuvo por 500 años e hicieron al mundo mucho más libre, También está perdiendo en términos geoeconómicos, porque China vence, Rusia apoya a China y China apoya a Rusia. Y hay además una competencia ideológica extremadamente feroz. Parte de las élites occidentales pregonan valores post humanos y nosotros defendemos valores humanos. Este es un desacuerdo potencialmente mucho más complejo que el que hubo ente comunismo y capitalismo (subrayado nuestro).
Occidente está perdido
Sorprendida con esta afirmación, la periodista Tanja Trikić preguntó si Karaganov realmente creía que Occidente está perdiendo, puesto que casi todos los países balcánicos integran actualmente la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), a lo que él respondió:
Occidente está perdiendo y los países que se unan a él, muy probablemente, perderán también. Sin embargo, entiendo que ellos quieren vivir en el momento presente y obtener algunos privilegios. Creo que él (Occidente) perderá mucho en breve. Creo que ya estamos presenciando el debilitamiento catastrófico de Occidente.
Ahora bien, el problema principal es evitar una guerra desesperada que ellos pudieran querer comenzar para conservar sus posiciones, pero no sólo en los Balcanes, sino en el mundo entero. Occidente está quedando más débil cada año que pasa.
Karaganov es duro con Europa: Hoy, Europa es la periferia de la política mundial, cuando solía ser el epicentro.
Para él, la nueva generación de súper armas rusas puede ser un factor crucial para impedir una nueva gran confrontación bélica:
Por ello Rusia mantiene una pistola en la rodilla y otra en el ánimo de nuestros socios, así que esperamos que esas dos pistolas tengan un efecto de contención. Estas son los nuevos súper misiles, que, como sabemos, pueden funcionar instantáneamente. Sabemos, también, que nuestros socios también saben que no pueden alcanzar ninguna ventaja en el futuro previsible. Eso nos tranquiliza.
Interrogado sobre si Rusia tiene amigos en Occidente, respondió:
Es claro que los tiene. No sólo en Occidente, sino en todo el mundo, 90 por ciento de las personas normales que profesan valores normales, que quieren vivir en paz, tener hijos, que se respete a los ancianos y que las personas sean capaces de servir a quien originalmente quieren, a la familia y a la patria.
Karaganov cree que el desenlace de la crisis no ocurrirá a corto plazo:
Hasta ahora, ellos (los gobiernos occidentales) están defendiendo a las élites que estás desesperadas por haber perdido sus posiciones en las últimas décadas. Es un periodo muy peligroso, que durará los siguientes 10 ó 15 años, y entonces, algunas otras personas surgirán con ideas más realistas sobre sí mismas y sobre el mundo.
Finaliza con un comentario sobre el escándalo del disidente político Alexéi Navalny y las posibles interferencias externas en las elecciones parlamentarias rusas de septiembre de este año:
No habrá revoluciones de colores, porque Rusia cortó todos los canales por medio de los que se podrían haberse organizado. Pero, definitivamente, habrá intentos de interferencia. En lo que toca a Navalny, es una pena que este hombre haya permitido que lo usasen, pero como está en prisión, es una tradición rusa no hablar mal de esas personas.

