Jeffrey Dahmer, un asesino en serie, recibió correspondencia por parte de mujeres enamoradas junto a dinero y otros obsequios, mientras estaba en prisión
Aunque pareciera sorprendente, estamos ante la hibristofilia, que es una parafilia en la cual la excitación sexual y la obtención del orgasmo se producen como respuesta a mantener una relación con criminales, como depredadores sexuales y asesinos en serie.
Es el psicólogo Daniel Ochoa, egresado de la UNAM, quien señala que en la cultura popular, este fenómeno es conocido como síndrome de Bonnie y Clyde.
Muchos criminales conocidos, sobre todo aquellos que han cometido crímenes atroces y aberrantes, reciben cartas y regalos por parte de admiradores en prisión con sentido amoroso o sexual, como resultado de esta parafilia, señala el experto.
Causas
Menciona que sigue siendo un misterio las causas de este síndrome, aunque expertos en psicología forense refieren que algunas mujeres, suponen que pueden cambiar positivamente a un hombre cruel, como un asesino en serie.
Otras, ven al niño pequeño que el asesino una vez fue, y sienten ganas de cuidar de él.
Algunas féminas más -añade Ochoa-, tienen la expectativa de hacerse famosas a través de su relación con un célebre criminal.
Para el psicólogo Leon F. Seltzer, los asesinos en serie, son casos de machos alfa que tienden a atraer a las mujeres débiles.
Hay estudiosos en salud mental que han comparado el amor enfermizo de algunas mujeres por los asesinos, a una forma extrema de fanatismo.
Lo cierto -dice el psicólogo-, son mujeres inseguras, que no pueden encontrar el amor de forma cotidiana, por lo que buscan una relación romántica, cuasi platónica, que no pueden consumar.
