marzo 10, 2026

Inflación y burbuja especulativa, ‘mix’ de alto riesgo

Inflación y burbuja especulativa, ‘mix’ de alto riesgo

 El Banco Central Europeo (BCE) dice que no quiere tomar decisiones “precipitadas” sobre la política monetaria; la Reserva Federal estadounidense anuncia aumentos de la tasa de interés, pero no dice para cuándo. De hecho, con estas dos actitudes, los dos principales bancos centrales del mundo destruyen su joya, muy elogiada durante los últimos años, la de la comunicación, la cual debería haber representado su herramienta más importante de política monetaria. Es decir, bastaría comunicar qué pasos serían los siguientes para orientar con toda calma a los mercados y a los inversionistas.

Al contrario, y esto no es un proceso positivo, los mercados se están moviendo de forma independiente y, anticipando posibles aumentos futuros en las tasas de interés, ya comienzan a mostrar dudas y menos interés en los títulos públicos. Ellos están aumentando el costo del dinero, creando una inestabilidad mundial y condiciones adversas para el refinanciamiento de las deudas corporativas y estatales.

Por ejemplo, después de los títulos a diez años, los títulos alemanes a cinco años, por primera vez en años de intereses negativos, también registran intereses positivos. Como resultado, el “spread” (premio) de los títulos italianos también subió 170 puntos base.

Los efectos son visibles internacionalmente. El Banco Mundial expresó recientemente titubeos de insolvencia en países emergentes, que fueron inducidos a endeudarse cada vez más.

En las llamadas economías avanzadas, las señales de alteraciones negativas importantes, en lo que dice respecto a las valorizaciones de los títulos privados y públicos, son normalmente conducidos por la evolución de los credit default swaps (CDS), es decir, seguros de riesgo de insolvencia. Esto se manifiesta por el aumento del número de CDS y sus precios, en especial, de aquellos relativos a títulos corporativos, obligaciones de empresas.

Por ejemplo, en EUA, en enero, los CDS llegaron a 197 mil millones de dólares, un acentuado aumento en relación a los 123 mil millones de diciembre pasado. Según el International Swaps and Derivative Association (ISDA), este nivel fue alcanzado en marzo de 2020, a mitad de la crisis de la pandemia y los rescates de “flexibilización cuantitativa” de la Reserva Federal. Observemos que, a principio de 2022, el balance de Fed era de 1.5 billones de dólares, más que un años antes. Hasta el Índice Markit North American Investment Grade CDX, una canasta de CDS usada para evaluar el riesgo del crédito, también llegó a sus máximos anuales.

En este escenario

El crecimiento de la inflación se convirtió en el principal foco de preocupación y debate. Es cierto que lo es, pero no se debe subestimar ni por un segundo el riesgo representado por burbujas financieras de varios tipos, que, con el aumento del costo del dinero, entramos en situación de fibrilación. Varios financieros, como Jeremy Grantham, cofundador de GMO, uno de los mayores fondos de gestión patrimonial del mundo, están alertando de esto.

Se encuentra ocurriendo en el mercado inmobiliario estadounidense, donde en 2021 los precios de los inmuebles subieron 17% y los alquileres 14%. Estas son tendencias que nos recuerdan la crisis de las hipotecas subprime, de 2008.

Una cifra revela todo el drama de la burbuja. El Instituto Internacional de Finanzas (IIF), asociación global de instituciones financieras privadas, estima que la deuda global llegó a 295 billones de dólares a finales de 2021, 36 billones por encima de los niveles pre-pandemia.

Esto equivale a poco menos del 350% del PIB mundial (contra 282% al inicio de la crisis financiera global). Solamente en el período de pandemia, este porcentaje había aumentado el 35%, lo que explica en qué medida la llamada recuperación global ha sido dependiente de la deuda, pero también revela una gran vulnerabilidad.

Y todavía más

La capitalización de los mercados accionarios estadounidenses como múltiplo del PIB llegó al máximo histórico de 2.8 a mediados de 2021, frente al pico del 1.9 de la llamada “burbuja del puntocom” (empresas activas en la internet y sectores afines), en 2000.

Además, mientras en 2000 el saldo de los balances de los gobiernos de las economías del G-20 apoyo una cantidad agregada del 8.8% del PIB del grupo, ahora, el Fondo Monetario Internacional (FMI) estima que en 2021 este valor haya bajado hasta el 7.9% y, en 2022, podría descender más, hasta un 5.9%.

Está claro que la combinación de un fuerte aumento de la inflación y el anunciado aumento de las tasas de interés volverá cada vez más difícil mantener y administrar las burbujas financieras.

Hay quien mira hacia el pasado en la búsqueda de ideas y posibles salidas.

Sin embargo, en los momentos más difíciles del pasado, la inflación no se mezcló, como hoy, con burbujas especulativas exageradas y pirámides de deudas. Por ejemplo, en 1971, el presidente Richard Nixon impuso controles de salarios y de precios, a mitad de la crisis de energía. Una medida de protección que no resolvió el problema principal y se presentó de forma virulenta, un poco más tarde. De hecho, la siguiente intervención contra la inflación, la del presidente Jimmy Carter y del presidente de la Reserva Federal Paul Volcker, ocasionó que la tasa interbancaria overnight subiera hasta el 22% a finales de 1980, afectando duramente los presupuestos de muchos países, particularmente los de los países subdesarrollados.

Hoy, las intervenciones correctivas son todavía más difíciles, por el hecho de que la reforma financiera, ya indispensable por la crisis de 2008, no se realizó. Es obvio que no podemos pensar en seguirla posponiendo. Cualquier cambio solamente puede comenzar a partir de ahí, separando las finanzas especulativas de la economía real, para ayudar a proteger esta última.

*MSIA Informa

Foto: Pixabay

About The Author

Maestra en Periodismo y Comunicación; directora de noticias, editora, jefa de información, articulista, reportera-investigadora, conductora y RP. Copywriter de dos libros sobre situación política, económica y narcotráfico de México; uno más artesanal de Literatura. Diversos reconocimientos, entre ellos la Medalla de plata por 50 Aniversario de Radio UNAM y Premio Nacional de Periodismo, categoría Reportaje.

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