Investigadores del Tec de Monterrey y el MIT desarrollan un microsensor predictivo para evitar incendios en baterías de litio. Bautizado como MicroSensOil, el dispositivo lee la huella química del deterioro celular; promete ser hasta 100 veces más económico que los sistemas de laboratorio actuales.
Ivette Sosa
En el marco de la transición energética global, el desarrollo de sistemas de almacenamiento masivo ha encontrado su mayor desafío en la seguridad térmica.
Ante este panorama, investigadores de la Escuela de Ingeniería y Ciencias del Tecnológico de Monterrey, en colaboración con científicos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), han desarrollado MicroSensOil, un innovador microsensor diseñado para prevenir de forma definitiva incendios y explosiones en baterías de litio.
A diferencia de los sistemas de gestión comerciales actuales, que reaccionan de forma tardía mediante alertas de temperatura cuando el daño celular ya es avanzado, esta tecnología cambia el paradigma hacia un monitoreo completamente predictivo.
El dispositivo analiza microvolúmenes del aceite refrigerante de la batería
Identificando señales fisicoquímicas tempranas de degradación molecular antes de que se desencadene el fenómeno conocido como thermal runaway (embalamiento térmico catastrófico).
Alianza internacional y liderazgo científico
El desarrollo de esta propiedad intelectual mexicana es el resultado de un esfuerzo de investigación interinstitucional de alto nivel, integrado por especialistas en microfabricación y tribología:
Coordinado por el ingeniero David Ramírez Ríos.Asesoría y el Dr. Javier Izquierdo Reyes, asesor técnico con estancia posdoctoral en el MIT. Participan el Dr. Leonardo Israel Farfán Cabrera, experto en Tribología del Tec Campus Puebla, y el Dr. Luis Fernando Velázquez, adscrito al Microtechnologies Laboratory del MIT.
Democratización industrial: Alta precisión a bajo costo
Uno de los hitos más disruptivos de MicroSensOil radica en su viabilidad comercial y manufactura a gran escala. Gracias a la implementación de técnicas microscópicas avanzadas de microfabricación, esta alternativa tecnológica promete ser entre 10 y 100 veces más económica que los instrumentos de diagnóstico de laboratorio convencionales, facilitando su integración en las líneas de ensamblaje industrial.
Aunque el enfoque inicial del proyecto está dirigido a blindar la seguridad de la industria de la electromovilidad (vehículos eléctricos), el potencial de transferencia tecnológica de este microsensor abarca un espectro industrial amplio.
Las patentes derivadas podrán adaptarse a transformadores de la red eléctrica nacional, bancos de almacenamiento de energías renovables e, incluso, a instrumental especializado dentro del sector médico.
