El primer ministro nipón, Yoshihide Suga, informó que más de un millón de toneladas de agua tratada de la siniestrada planta nuclear de Fukushima, serán devueltas al océano.
El agua radiactiva tratada se ha almacenado en tanques desde el tsunami de 2011, que destruyó la zona.
Actualmente, el agua radiactiva es tratada a través de un complejo proceso de filtración que elimina la mayoría de los elementos radiactivos, pero hay algunos como el tritio que siguen presentes.
Alrededor de 1,3 millones de toneladas de agua radiactiva, suficientes para llenar 500 albercas olímpicas, se almacenan actualmente en estos tanques.
Ahora, se filtrará para cumplir con los estándares internacionales antes de ser liberada al océano, en el 2023.
Sin embargo, organizaciones ambientalistas, pescadores locales y varias naciones han manifestado su oposición a tal decisión.

