julio 12, 2026

JFK, 60: Principio y fin de una época

JFK, 60: Principio y fin de una época

MSIA Informa

El pasado 22 de noviembre se cumplieron 60 años de la muerte del presidente estadounidense John Fitzgerald Kennedy (1963), asesinado en la ciudad de Dallas. Aunque la identidad real de sus autores todavía permanezca en una conveniente interrogante, fue un acontecimiento trascendental del siglo XX, ya que se enterró la oportunidad de que Estados Unidos consolidara un papel constructivo encerrando el capítulo de las tres décadas de Guerra fría; existían las condiciones para emprender una amplia cooperación mundial hacia el desarrollo en lugar de hacer de la fuerza militar, el principal instrumento en las relaciones internacionales,

A su asesinato le siguieron, el de su hermano Robert Kennedy, el del líder de los derechos civiles Martin Luther King, y luego la guerra de Vietnam.

En su conjunto, estos estacazos marcaron un punto de inflexión en la confianza de la sociedad estadounidense en su gobierno e instituciones. 

Este ambiente, caldo de cultivo ideal para irradiar la sofisticada maniobra de ingeniería social

Que abrió las puertas al culto de la contracultura del rock, las drogas y el sexo libre, cuyas ráfagas todavía parecen interminables, con otros epítetos, en Estados Unidos y en el resto del mundo

El rumbo que ha tomado Estados Unidos tras los episodios sangrientos hace que la responsabilidad de estos recaiga en los intereses financieros y empresariales de Wall Street y el complejo militar-industrial denunciado por el presidente Dwight Eisenhower (1953-1961), con ramificaciones en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

El impulso constructor de la nación americana de la posguerra se fue desdibujando. Los avances científico-tecnológicos vistos en los Átomos para la Paz, el Año Geofísico Internacional y el programa espacial, a los que JFK hizo una contribución decisiva, quedaban en el recuerdo de lo que había protagonizado la nación industrial líder. Gradualmente las actividades productivas se soterraban en el gigante casino financiero, que hoy por hoy prevalece.

Kennedy tuvo su epifanía durante el momento más crítico de la confrontación con la URSS, la Crisis de los Misiles en Cuba en 1962; el tiroteo nuclear entre las superpotencias en el último momento fue evitado, gracias a un entendimiento directo con el secretario general soviético Nikita Khrushchev, y la mediación del Vaticano.

Conmovido para que el mundo no reviviera aquellos 13 días de terror, y percibiendo la fragilidad del orden mundial, fue lo que llevó al Papa Juan XXIII, a contribuir con la Encíclica Pacem in Terris, un año después (1963).  

Foto: Pixabay

Al año siguiente, 1964, el último de su vida

Kennedy tomó medidas para acortar el final de la confrontación, con la iniciativa del Tratado de Prohibición Parcial de los Ensayos Nucleares y los audaces guiños al fin de la Guerra fría y la misión conjunta estadounidense-soviética a la Luna. Del mismo modo, se proponía retirar de Vietnam a todo el personal militar estadounidense que estaba allí en el encargo de “asesores” del gobierno de Saigón en su disputa frente al régimen comunista de Hanoi.

En esencia, la visión de JFK sobre el papel del titular de la Presidencia se plasma en esta entrevista, durante la campaña presidencial de 1961:

La responsabilidad del presidente… Debe servir de catalizador, dinamizador, defensor del bien y del interés público frente a todos los estrechos intereses privados que operan en nuestra sociedad. Solo el Presidente puede hacer eso, y solo un Presidente que reconozca la verdadera naturaleza de este difícil desafío puede cumplir con este papel histórico.

La tragedia de Dallas allanó el camino para la consolidación de la estructura del poder anglo-americano que, desde la década de 1970, convirtió el sistema financiero internacional en un casino gigante “globalizado”, alimentó la Guerra fría hasta 1991 y, luego tras la implosión de la URSS.

Seis décadas después, aterra que la posibilidad de una confrontación nuclear sea mayor que en cualquier otro momento de la Guerra fría. Sin embargo, existen cambios acelerados, el resquebrajamiento de esta estructura del poder excepcionalista es visible y, contrasta con la irrupción de un orden multipolar que impulsa el desarrollo común no hegemónico, por ahora basado en el eje euroasiático encabezado por China y Rusia.

Fotos: WikiImages/Pixabay

About The Author

Maestra en Periodismo y Comunicación; directora de noticias, editora, jefa de información, articulista, reportera-investigadora, conductora y RP. Copywriter de dos libros sobre situación política, económica y narcotráfico de México; uno más artesanal de Literatura. Diversos reconocimientos, entre ellos la Medalla de plata por 50 Aniversario de Radio UNAM y Premio Nacional de Periodismo, categoría Reportaje.

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