abril 25, 2024

¡La boda será de infarto!

¡La boda será de infarto!

Bolivar Hernandez*
Lucero es una joven señora de baja estatura, muy morena, con el pelo rizado, y con una extrema delgadez que linda con la anorexia. En su cuerpo exhibe catorce tatuajes que le cubren por completo los brazos, el cuello y el pecho.
Ella es una mujer bonita, según los estándares locales, pero es de estatura y complexión petit. Su ilusión de adolescente era incursionar en el mundo del modelaje , de las pasarelas de la moda, y muy pronto supo que su estatura de un metro con cincuenta centímetros, no le alcanzaba para ser top model.
Desde niña fue muy cuidada por sus padres, pero especialmente por su padre que la consideraba la joya de la corona, y no así a sus otros hijos varones. La madre de Lucero la rechazó desde que nació, porque no salió rubia como ella, sino que negra, como la raza de su padre. Sin ser una niña prematura nació con bajo peso, escuálida.
El padre de Lucero
Desde un principio decidió consagrar su vida entera a cuidarla y a prepararla en la vida, para ser una mujer exitosa. Las ideas del padre era que aprendiera a nadar con estilo y que estudiara inglés a la perfección. Ambas cosas las hizo correctamente y le dio gusto a su padre.
Lucero fue una niña distraída y de pocas luces intelectuales. Siempre tuvo maestros particulares en casa, para subsanar las deficiencias que la niña mostraba en la primaria, secundaria y preparatoria.
Eso sí, hay que reconocer que su padre la tuvo en los mejores colegios privados de la ciudad, colegios de los cuales lo llamaban con frecuencia para reportarle el bajo rendimiento de Lucerito.
Viendo la dificultad de Lucero para graduarse del nivel preuniversitario, el padre buscó la manera de pagar para obtener ese diploma y el colegio se prestó a ello.
Lucero ingresó a una universidad privada, muy cara, y eligió la carrera de comunicación por su interés en dedicarse a la televisión como presentadora. Cursó cuatro años de la carrera con calificaciones mediocres, casi al punto de la reprobación fatal, y se asociaba con estudiantes brillantes de su curso e integraba los equipos con ellos, lo que le garantizaban una buena calificación.
Lucero presumía a todos el hecho de no haber leído un solo libro durante la carrera, solo leyó los apuntes de sus compañeros; y era experta en copiar en todos los exámenes semestrales. A empujones concluyó la carrera de comunicación , con un promedio escolar vergonzoso.
Nunca se graduó porque sus compañeros se negaron a hacer una tesis colectiva con ella.
En la universidad hizo pocos amigos
Pero tuvo varios romances y, en uno de ellos, resultó embarazada a los 19 años, y su padre pegó el grito en el cielo y la llevó a abortar.
Lucero era rebelde, en particular con su madre, a la que detestaba; y la madre, correspondía con el mismo sentimiento.
Su vida amorosa era intensa después de la universidad, que abandonó definitivamente a los 23 años. Sus parejas eran todos chicos impresentables por su extracción proletaria, siendo ella una chica acomodada con un nivel de vida de clase alta.
Un día cualquiera, Lucero conoció a un chico menor que ella, sin oficio ni beneficio, y luego descubrió que ese chico era un narcomenudista de fama en la ciudad. Eso no le importaba demasiado y tuvo con él un hijo. El padre se enteró tarde del embarazo de la niña de sus ojos, y tuvo un infarto con una secuela de ictus, una parálisis facial que le enchuecó la boca.
Lucero ha tenido algunos empleos precarios que complementa con un jugoso suplemento financiero de parte de su amado padre. Hoy tiene ya cuarenta años, y ningún deseo de trabajar para mantener a su criatura.
Para concluir esta historia de la vida real
Lucero vive metida varías horas al día en las benditas redes sociales.
En la aplicación para conseguir pareja, Match, conoció a un presidiario, quien la enamoró y le prometió que , al salir de la cárcel donde se encuentra ahora en el extranjero, se casará con ella.
Este romance secreto de Lucero con un convicto y con planes de matrimonio y ser felices por siempre, tiene un riesgo grande, que consiste en que el padre de Lucero se vuelva a infartar y pueda morir indefectiblemente.
Lucero fue una niña en la que su padre invirtió una gran fortuna. Sobre todo en su dentadura que es perfecta. Además en sus estudios universitarios inconclusos, en su inglés perfecto y en su natación con estilo. Y en un guardarropa con prendas de marcas internacionales conocidas.
La fecha de la boda se aproxima velozmente, su hombre está por salir de la cárcel y la emoción la conmueve absolutamente.
¡La boda será de infarto!, sin duda alguna…
*La Vaca Filósofa
Foto: Takmeomeo

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Soy binacional México-guatemalteco, 77 años. Antropólogo, psicoanalista, periodista, ecólogo, ciclista, poeta y fotógrafo.

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