De acuerdo con el informe Global Debt Monitor, publicado por el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF), asociación de grandes instituciones financieras con sede en Washington, a finales de 2024, la cantidad de la deuda global alcanzó el valor récord de 318 billones de dólares (318 trillones en inglés, n-e) Incluye las deudas públicas, de las familias, la llamada deuda corporativa (de empresas no financieras) y de las instituciones financieras. En 12 meses, aumento en 7 billones contra 15 billones en 2023.
Mario Lettieri y Paolo Raimondi, desde Roma*
En 2024, probablemente, hubiera sido de 6 billones más, pero la llegada de Donald Trump, una reducción significativa del crecimiento, de la inflación y una expectativa del congelamiento de las reducciones de las tasas de interés, desaceleraron y redujeron la propensión a contraer préstamos en el último trimestre del año.
Por otro lado, la relación deuda/PIB global llegó a su máximo histórico del ¡328%! La deuda total de los países desarrollados aumento hasta 214.3 billones de dólares y la de los países en desarrollo fue de 103.7 billones.
Según el citado informe, aproximadamente 65% del aumento de la deuda global había ocurrido en los mercados emergentes, principalmente China, India, Arabia Saudita y Turquía. En 2025, los países emergentes tendrán que pagar vencimientos por 8.2 billones, 10% de los cuales están denominados en monedas extranjeras.
También se espera un período turbulento, debido a las inminentes tempestades políticas y económicas y la guerra comercial que se vislumbra.
La deuda del sector público está en la punta con 95.3 billones, seguida de la deuda corporativa, 91.3 billones y la de las instituciones financieras, 71.4 billones. Las deudas familiares llegaron a 60.1 billones. De una perspectiva sectorial, casi dos tercios del aumento de la deuda provienen del sector público. La deuda gubernamental global sobrepasó los 95 billones, contra 70 billones en 2019, antes de la pandemia.
En 2025, el Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé que la deuda gubernamental global aumentará en por lo menos 5 billones. Y no se conoce todavía el efecto del aumento de los gastos militares en un mundo abrumado por miedos y provocaciones.
El informe del IIF destaca que en muchos países, por ejemplo los europeos, los intentos de control de los presupuestos fiscales produjeron fuertes tensiones y crisis gubernamentales. Esto aconteció en el Reino Unido en 2022, con el fin del breve mandato de la primera ministra Liz Truss, en Francia en 2024 con la caída del primer ministro Michel Barnier y, después, con el reciente colapso del gobierno alemán de Olaf Scholz.
Cerca de un tercio de la deuda global es detentada por Estados Unidos
De acuerdo con la Cuenta Financiera de los EUA, elaborada por la Reserva Federal, habría más de 30 billones en deuda pública, cerca de 22 billones de deuda empresarial y aproximadamente 20 billones de la llamada deuda doméstica (familias e individuos). Después, hay una cuestión de las instituciones financieras, la cual es muy difícil de calcular.
Téngase en mente que esto no incluye otros ítems como la creciente burbuja de criptomonedas y la todavía más explosiva burbuja de derivados de ventanilla (OTC, en el argot financiero) no regulados. Según estimados del Banco de Acuerdos Internacionales (BIS) de Basilea, estos últimos tienen un valor nominal de hasta 730 billones de dólares -¡número realmente colosal!
Así, podemos ver que la burbuja de la deuda global está en el límite de su capacidad. La de los EUA está todavía más estresada, algo que arrastra desde la gran crisis financiera de 2008-09. Además de las proyecciones geopolíticas estadounidenses para definir un nuevo orden político mundial, la obsesión del presidente Trump de tomar materias primas y tierras raras de Ucrania, Groenlandia y Canadá encuentra una explicación relevante en la burbuja de la deuda de los EUA. Estos recursos valen varias decenas de billones de dólares, si no es que más.
Si estas inmensas riquezas se volvieran estadounidenses, Trump podría decir que la deuda, aunque enorme, estaría garantizada por este fundamento excepcional.
Desde nuestro punto de vista, el mundo parece atravesar una gran tempestad porque los grandes timoneles se encuentran desaparecidos u ocupados en otras cosas y, por desgracia, la población parece estar resignada.
*MSIA Informa
Fotos: Pixabay
