El presidente Joe Biden sostuvo que la lucha contra la corrupción es un interés central para la seguridad nacional de los Estados Unidos; subrayó que su gobierno respaldará a todos los ciudadanos de otras naciones que denuncien actos de corrupción.
En un documento, la administración Biden instruye a “apoyar y fortalecer la capacidad de la sociedad civil, los medios de comunicación y otros agentes de supervisión y rendición de cuentas para realizar investigaciones y análisis sobre las tendencias de la corrupción, promover medidas preventivas, investigar y descubrir la corrupción, exigir responsabilidades a los líderes e informar y apoyar la rendición de cuentas del gobierno“.
Añade el texto:
La corrupción corroe los cimientos de las sociedades democráticas. Hace que el gobierno sea menos efectivo, desperdicia recursos públicos y exacerba las desigualdades en el acceso a los servicios… impulsa e intensifica el extremismo y facilita que los regímenes autoritarios corroan la gobernabilidad democrática.
El mandatario demócrata instruyó a las agencias federales a convertir en prioridad la lucha contra la corrupción y solicitó que en 200 días se presente un informe con recomendaciones sobre cómo Washington puede usar mejor sus recursos y asociarse con otras naciones para su combate.
