Ícono del sitio DiarioNoticiasWeb.Org

La cumbre de FOCAC y el fortalecimiento de relaciones China-África

La novena cumbre del Foro de Cooperación Sino-Africana (FOCAC), realizada en Pekín entre el 4 y el 6 de septiembre, contó con la participación de 53 países africanos, delegación encabezada por el presidente de la Unión Africana, el también presidente de Mauritania, Mohamed Ould Ghazouani.

Mario Lettieri y Paolo Raimondi, desde Roma*

La gran atención dispensada a China fue por la presencia del presidente Xi Jinping, quien también se reunió en privado con muchos de los presidentes asistentes. El mensaje es claro: el continente africano tiene valor estratégico para China. Pero esto no es sorpresa, pues Pekín siempre proyectó la Iniciativa Franja y Ruta (Nueva Ruta de la Seda) también hacia el continente africano.

En la cumbre, China se declaró ser firmemente parte del Sur Global y del grupo de países en desarrollo. Se colocó en pie de igualdad con los países africanos, defendiendo el principio de no intervención y de no interferencia en sus decisiones y asuntos internos.

El presidente Xi, anunció inversiones y ayuda financiera por 50 mil millones de dólares a lo largo de tres años en varios sectores económicos, comenzando por las grandes conexiones de infraestructura.

China no es una institución de beneficencia

Está claro que aprovecha la explotación de materias primas y alimentos africanos. En 2023, el comercio China-África ascendió a 282 mil millones de dólares, de los cuales 100 mil millones relativos a la exportación de productos africanos. Pero África también obtiene beneficios con la modernización de su infraestructura, así como de la participación en una revolución agroindustrial moderna.

El FOCAC afirmó que reconoce solamente una China. Obviamente, esto traerá repercusiones en las relaciones políticas internacionales.

Un análisis de dos documentos de la cumbre, la Declaración de Pekín y el Plan de Acción 2025-27, adoptados por unanimidad, permite una comprensión de las iniciativas futuras. China y los países africanos ya tienen una red operativa con especialistas, reglamentos, reuniones y proyectos. Algo que no existe con los EUA ni con Europa. Toda acción europea genuina, por desgracia, siempre es minada por intereses típicos del antiguo colonialismo.

Las contrapartes indicaron sus programas estratégicos: La Iniciativa Franja y Ruta, el Programa para el Desarrollo de Infraestructura en África (PIDA), también en la perspectiva de la naciente zona de libre comercio y libre de tarifas, un área de Libre Comercio Continental Africana (AfCFTA).

El Plan de Acción detalla las numerosas iniciativas a ejecutarse

China está involucrada en 21 proyectos de conexión de infraestructuras en el continente africano y en el programa “100 industrias en 1 000 aldeas”. La cooperación sino-africana comenzará en 100 universidades, la creación de 52 centros de investigación, 50 iniciativas industriales con pequeñas y medianas empresas africanas y 30 proyectos energéticos. China se comprometió a eliminar las tarifas sobre productos importados de los países africanos menos desarrollados con los cuales mantiene relaciones diplomáticas.

Además, existe la intención de ampliar la utilización de dos plataformas alternativas de pagos internacionales al SWIFT controlado por los EUA: El Sistema Pan-Africano de Pagos y Compensaciones y el Sistema de pagos Interbancarios Transfronterizos (CIPS de China, también con el uso creciente de la moneda china en transferencias financieras en África.

Se espera un aumento en el uso de monedas locales africanas. Son movimientos defensivos con relación hacia las sanciones estadounidenses que ya afectan a muchos países del continente. Ahora también el dólar es cada vez más visto como un arma contra aquellos que no siguen los dictados de Washington.

En lo tocante a la controversia sobre la “brecha de deuda” (debut gap), sobre la dependencia financiera y de endeudamiento de los países africanos en relación a China, recuérdese que los préstamos concedidos por Pekín de 2000 a 2020 fueron de aproximadamente 700 mil millones de dólares.

Hoy, el 12% de la deuda pública y privada total de África es detentada por acreedores chinos. Es un número relevante, pero no determinante para una posible sumisión hacia China.

Para variar, la cumbre de Pekín, fue completamente ignorada en Occidente. No es una buena señal. A cambio, todo debe ser hecho para asegurar que África no se convierta, como en el pasado, el continente donde se traban “guerras por poderes”.

*MSIA Informa

Fotos: Pixabay
Salir de la versión móvil