En el marco del Día Internacional de la Epilepsia, se llevó a cabo la conferencia magistral “Nuevas acciones globales para la atención de la epilepsia”, impartida por la doctora Iris Enriqueta Martínez Juárez.
El diputado Arturo Roberto Hernández Tapia (Morena), secretario de la Comisión de Salud, afirmó que la finalidad de sensibilizar a todos los involucrados en estas patologías y legislar en torno a los nuevos agravantes que aquejan a un gran número de personas.
Seguimos observando desigualdad en la atención a la salud, en particular en el Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía, que adolece de nuevas tecnologías, pero gracias a algunos convenios próximamente se contará con novedosos instrumentos al servicio de la población sin seguridad social.
Mónica Herrera Villavicencio (Morena), secretaria de la Comisión de Atención a Grupos Vulnerables, dijo que las personas deben sensibilizarse y crear conciencia ante enfermedades como la epilepsia.
Yo también soy un testimonio de lo que es este padecimiento. Tengo una niña de nueve años con un tipo de epilepsia; no nada más le cambia la vida a la persona que lo padece, sino a toda su red de apoyo, su familia. Es muy complicado, argumentó.
Sacar el padecimiento de las sombras
La neuróloga Iris Enriqueta Martínez Juárez, jefa de la Clínica de Epilepsia del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía “Manuel Velasco Suárez”, recalcó la necesidad de sacar a este padecimiento de las sombras, pues a pesar de ser muy antiguo aún es estigmatizado y se le ve con temor, lo que impide dar una adecuada atención.
En su ponencia, señaló que el 25 por ciento de las epilepsias son prevenibles, pero pueden pasar hasta 10 años sin ser diagnosticadas ni recibir un tratamiento adecuado, por lo que la brecha de tratamiento llega hasta el 75 por ciento en países de bajos ingresos y la mortalidad es tres veces mayor a la población en general.
Precisó que este mal ocupa el tercer lugar entre las enfermedades neurológicas crónicas, de ahí la necesidad de acortar los procedimientos para tener acceso a medicamentos y recibir la atención oportuna y adecuada.
Advirtió que un paciente que no cuenta con diagnóstico adecuado presenta un peor control de crisis, menor calidad de vida, productividad disminuida, mortalidad y morbilidad aumentada.
Con base en ello, consideró importante concientizar a la población, generar un censo que contribuya a sensibilizarla, establecer campañas de información y crear asociaciones en áreas de neurología.
