Era un día opaco. Tenía la mente en otro lugar aquella mañana, pero su cuerpo, en cambio, seguía deambulando por allí.
Aquel cuerpo vacío iba completando con languidez las tareas rutinarias, con los ojos ausentes y la piel pálida bajo los tubos fluorescentes, mientras su alma flotaba sobre los pasillos sin dejar de pensar en el mañana. El mañana era algo que anhelaba con todas sus fuerzas.
Shuggie lo organizaba todo metódicamente antes de comenzar el turno. Vertía las salsas aceitosas y las cremas untables en fuentes limpias. Se aseguraba de que no quedase ningún resto en los bordes, ya que se pondría oscuro enseguida y arruinaría la ilusoria impresión de producto fresco.
Coronaba artísticamente las lonchas de jamón con ramitas de perejil artificial y volcaba las aceitunas para que el jugo viscoso se derramase como mucosa sobre su piel verde…
Estos son los primeros párrafos de La Historia de Shuggie Bain, de Douglas Stuart, Editorial Sexto Piso, libro multi premiado y esperado, por fin llega a nuestro país:
Una revelación particular que toca bien profundo. El conmovedor relato de un hijo decidido a salvar a su madre cueste lo que cueste.
Dice The Times que Shuggie Bain está destinado a ser un clásico: un retrato conmovedor, envolvente y lleno de matices de un mundo social muy unido, su gente y sus valores.

