mayo 27, 2026

La nueva moneda comercial de Rusia y China

La nueva moneda comercial de Rusia y China

Podría sorprender a políticos y otros individuos que creen que eventos importantes ocurren de repente, sin una preparación necesaria y de mucho tiempo. Pero el posible surgimiento de una nueva moneda internacional alternativa al dólar, no es una sorpresa.

A mediados de marzo, se realizó en Armenia el encuentro “Nueva fase de cooperación monetaria, financiera y económica entre la Unión Económica Eurasiática (UEE) y la República Popular de China, organizado por la Comisión Económica Eurasiática y la Universidad Renmin de Pekín, para definir los contornos de un nuevo sistema monetario y financiero internacional, por lo menos en lo que respecta a la parte oriental del mundo.

La UEE es un arreglo económico y comercial integrado por Rusia, Bielorrusia, Kazajistán, Kirguistán y Armenia, cuyo Producto Interno Bruto (PIB) conjunto es aproximadamente 1.7 billones de dólares y se proyecta par que tenga una estrecha colaboración con la Iniciativa Franja y Ruta (IFR), la Nueva Ruta de la Seda, echada a funcionar por China. Ya en 2020, China había ampliado su volumen de negocios con la UEE en cerca de un 20%, pero la utilización de monedas nacionales representaba apenas un 15% del comercio total.

En el evento, estaba en la mesa la creación de una nueva unidad monetaria de referencia basada en una canasta de monedas, incluyendo el rublo y el yuan, y también los valores de algunas “commodities” estratégicas, incluyendo al oro.

Pensar que esto es solamente una reacción desesperada a la reciente imposición de super-sanciones contra Rusia sería una evaluación engañosa. En realidad, se trata de un diseño cuidado y trabajado desde hace años, tanto en Rusia como en China.

El proyecto fue hecho público en octubre de 2020 por el economista ruso Sergei Glazyev, miembro del consejo y ministro responsable por la Integración y Macroeconomía de la Comisión Económica Eurasiática. Él impulsa la creación de nuevos instrumentos nacionales de pago para dejar de lado la utilización de “monedas de terceros países”, obviamente, refiriéndose principalmente al dólar y al euro, en las transacciones comerciales y monetarias entre los miembros de la UEE y China.

Glazyev afirmó que la idea era respuesta “a los desafíos y riesgos comunes asociados a la desaceleración económica global a las medidas restrictivas contra los Estados de la UEE y China”. Es decir, un plan para superar el sistema unipolar del dólar y las sanciones impuestas a Rusia después de la anexión de Crimea en 2014.

Según dijo, la infraestructura financiera y de pagos ya se había creado y era necesario desarrollar un sistema de incentivos para facilitar su uso en las relaciones comerciales y económicas. Su propuesta era:

  1. Desarrollar mecanismos para estabilizar las tasas de cambio de las monedas nacionales de los países miembros, reduciendo comisiones bancarias y tasas sobre los préstamos.
  2. Crear mecanismos para determinar los precios de las mercancías en monedas nacionales, en el ámbito de los acuerdos entre la UEE y la IFR, posteriormente, involucrando también a otros países, posiblemente, los miembros de la Organización para la Cooperación de Shangai, (SCO, siglas en inglés), y de la Asociación de las naciones del Sudeste Asiático (ASEAN).

Foto: klimkin

De hecho, ya habíamos escrito al respecto anteriormente y podemos recordar que Glazyev, junto con un equipo de economistas y analistas rusos, estudia desde hace algún tiempo los efectos globales de la crisis financiera y la posibilidad de separar a Rusia del sistema del dólar.

Naturalmente, la reciente determinación el presidente Vladimir Putin de exigir el pago en rublos por el suministro de gas natural hace parte también de este proceso, cuyas aristas todavía necesitan ser aclaradas.

Reconociendo la incapacidad del dólar de sustentar todo el sistema monetario y financiero global, incluso antes de la gran crisis financiera de 2008, propusimos la idea de crear, de forma prospectiva y concertada, un nuevo sistema internacional basado en una canasta de monedas importantes, incluyendo el dólar, el euro, el yuan y el rublo.

Desgraciadamente, en un mundo erróneamente considerado unipolar, no se hizo nada. El sistema del dólar y los intereses geoeconómicos asociados a él no lo permitían.

La reciente propuesta ruso-china de crear sus propias monedas nuevas con base en una canasta de monedas y “commodities” es un hecho digno de analizarse.

Solamente podemos decir que, de esta forma separada, esto tiende a profundizar la división entre Oriente y Occidente y agravar más la ya peligrosa situación actual.

En nuestra opinión, que desde hace años hemos estado argumentando sobre el asunto, son muy pesadas las responsabilidades de los órganos internacionales como el G-20, que nunca quisieron abordar el asunto con determinación, no obstante, las varias crisis financieras y peticiones hechas por muchas partes.

*MSIa Informa

Fotos: aiworldexplore/klimkin

About The Author

Maestra en Periodismo y Comunicación; directora de noticias, editora, jefa de información, articulista, reportera-investigadora, conductora y RP. Copywriter de dos libros sobre situación política, económica y narcotráfico de México; uno más artesanal de Literatura. Diversos reconocimientos, entre ellos la Medalla de plata por 50 Aniversario de Radio UNAM y Premio Nacional de Periodismo, categoría Reportaje.

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